Entre el 10 y el 18 de octubre, Zaragoza convierte sus plazas y jardines en algo que pocas ciudades españolas consiguen durante sus fiestas patronales: una programación municipal que no da vergüenza ajena. Las Fiestas del Pilar tienen este año un cartel de conciertos gratuitos en el Jardín de Invierno, la Estación del Norte y la Plaza Salamero que merece la pena revisar con calma, porque hay nombres ahí dentro que en cualquier festival de verano habrían costado entrada. Desde JENESAISPOP han destacado cinco, y son los cinco que tienen más sentido.

La programación privada ya tiene lo suyo: Viva Suecia, Love of Lesbian, Dorian, La Oreja de Van Gogh y León Benavente son nombres que llenan recintos y que van a funcionar. Pero la parte que financia el Ayuntamiento es donde está la sorpresa real. Entrada libre hasta completar aforo, lo que significa que hay que llegar con tiempo, pero también que no hay excusa para no ir.

Lo que separa un cartel municipal del típico cartel municipal

La mayoría de programaciones de fiestas patronales en este país siguen un patrón bastante predecible. Artistas de radiofórmula, algún nombre de los 90 que todavía gira, y si hay suerte, algún grupo local de cumpleaños. Zaragoza rompe eso, al menos en parte, con la selección del Jardín de Invierno. No es perfecta, hay noches más flojas, pero meter a Teenage Fanclub, The Lemon Twigs y Rufus T. Firefly en el mismo recinto en días consecutivos ya dice bastante sobre quién ha tomado las decisiones artísticas.

Shabaka toca el 16. Aterciopelados el 11. Cimafunk el 15 en la Estación del Norte. Esta no es la programación de un ayuntamiento que pone nombres al azar para cubrir fechas. Alguien ha pensado en esto, y eso, en el contexto de la música en directo financiada con dinero público, merece ser dicho en voz alta.

Cinco conciertos que justifican el viaje, o al menos el desvío

Teenage Fanclub actúan el 12 de octubre, tres días después de que salga su nuevo disco, Do Not Dare to Dream. El 9 de octubre es la fecha de publicación. Eso significa que llegarán a Zaragoza con el álbum recién salido del horno, probablemente con dos o tres temas nuevos en el setlist y el resto del repertorio construido alrededor de Bandwagonesque y todo lo que vino después. Day in the Sun, uno de los singles adelantados, ya apunta a que la banda escocesa no ha perdido el pulso. Su disco de 2023, Nothing Lasts Forever, era sólido. Si este nuevo trabajo mantiene ese nivel, el concierto del 12 puede ser de los que se recuerdan.

María José Llergo toca el 13. Ha publicado este año El juego, que llega tres años después de Ultrabelleza, el disco que le valió el Premio Ruido a Mejor Álbum del Año. El juego es un disco arriesgado, que mezcla electrónica, R&B y folclore de una manera que no siempre busca la comodidad del oyente. En directo, su voz es lo que ordena todo ese caos, y es una voz que no necesita artificios para sostener un escenario.

The Lemon Twigs llegan el 14 con Look for Your Mind! bajo el brazo, su último disco, donde siguen buceando entre el sonido de Beach Boys y la urgencia de los primeros Beatles. Los hermanos D’Addario llevan años construyendo una carrera a contracorriente, sin features de moda ni estrategias de playlist, y aun así llenan salas. Eso no es casualidad, es que la música funciona sola.

Rufus T. Firefly tocan el 15. Su disco del año pasado, Todas las cosas buenas, fue uno de los mejores trabajos del indie español de 2023, una mezcla de psicodelia de los 60 e indie pop de los 80 que en directo gana enteros gracias a que son una banda grande, con músicos que saben lo que hacen. No es un proyecto de estudio que luego se deshace sobre el escenario.

Y el 18, último día de fiestas, Lorena Álvarez cierra en el Escenario de Raíz de la Plaza Salamero. Pionera casi sin pretenderlo en la reivindicación del folclore nacional, este año ha publicado El poder sobre una misma, que se suma a una discografía que ya tenía mucho peso. Si no la conoces, este es el momento. Si ya la conoces, sabes que no hace falta más argumento.

Gratis no significa menor, y eso aquí se nota

Hay una conversación que se repite en la música en directo española, la de los precios de las entradas. Festivales que han doblado su coste en tres años, salas que ajustan márgenes imposibles, artistas que no pueden girar porque los números no salen. En ese contexto, una programación de esta calidad con entrada libre no es un detalle menor. Es un modelo que dice algo sobre qué tipo de acceso a la cultura considera importante una ciudad.

No se trata de romantizar la gestión pública, que tiene sus propias disfunciones. Pero cuando el resultado es Teenage Fanclub y The Lemon Twigs en el mismo jardín en días consecutivos, sin coste para el público, la pregunta que queda en el aire es por qué esto no pasa más veces en más ciudades.

Lo que queda por ver cuando empiece el 10 de octubre

El aforo del Jardín de Invierno no es infinito, y algunos de estos conciertos van a llenarse antes de lo que parece. Teenage Fanclub con disco nuevo es un imán para un público que lleva años siguiendo a la banda, y The Lemon Twigs tienen una base de fans que se mueve. Llegar pronto no es opcional, es la diferencia entre ver el concierto o escucharlo desde fuera.

Lo que también queda por ver es cómo responde Do Not Dare to Dream una vez que esté disponible completo. Los singles apuntan bien, pero un disco de Teenage Fanclub se juzga en conjunto, no por adelantos sueltos. El 12 de octubre, tres días después de la publicación, será la primera prueba real de cómo funciona el material nuevo en directo. Eso, para quien pueda estar en Zaragoza esa noche, es un privilegio bastante concreto.

Fuente original: Los 5 favoritos de JNSP de las Fiestas del Pilar de Zaragoza.

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