Yes ha publicado el vídeo de «Ariadne», una de las canciones de Aurora, su álbum más reciente. El clip llega acompañado de unas palabras del propio compositor sobre el origen de la canción, y esas palabras dicen bastante más de lo que parece a primera vista. La mitología griega como punto de partida para construir prog-rock en 2025 no es una elección inocente. Es una declaración de intenciones.
La banda británica, fundada en Londres en 1968, sigue siendo una de las pocas formaciones de rock progresivo que todavía publica material nuevo con regularidad. Aurora es su disco más reciente, y «Ariadne» es la canción que ahora tiene vídeo oficial. Eso es lo que hay sobre la mesa.
El compositor de la pieza ha explicado que la canción «parecía revelarse a medida que la componían», y que la historia de Ariadna, la figura mitológica que le entregó a Teseo el hilo para salir del laberinto, le ha fascinado desde niño. No es un comentario de relleno. Cuando alguien dice eso de una canción, que se reveló sola durante el proceso, suele significar que algo funcionó de verdad en la sala de ensayo.
Cincuenta y siete años de carrera y todavía componiendo desde la mitología
Yes es una banda con una historia tan larga y tan llena de fracturas internas que resumirla en un párrafo sería hacerle un flaco favor. Pero hay un hilo conductor que atraviesa toda su discografía, desde The Yes Album de 1971 hasta Aurora, y ese hilo es la ambición conceptual. Yes nunca fue una banda de singles de tres minutos. Siempre apostó por estructuras largas, letras que mezclaban lo cósmico con lo filosófico, y arreglos de teclado y guitarra que pedían atención activa del oyente.
La formación actual no es la clásica de los años setenta, y eso es algo que hay que decir sin rodeos. Jon Anderson, la voz más asociada al sonido Yes, lleva años fuera de la banda. Steve Howe sigue siendo el guitarrista, y es él quien firma la mayor parte del peso compositivo del proyecto en esta etapa. La pregunta que siempre flota alrededor de Yes desde hace más de una década es si la banda tiene suficiente identidad propia sin Anderson al frente. Aurora es, en parte, una respuesta a esa pregunta.
Que elijan «Ariadne» como single con vídeo oficial dice algo sobre qué canción consideran más representativa del disco, o al menos la más accesible para quien llega de fuera. La referencia mitológica tampoco es casual en el contexto de Yes. Esta es una banda que siempre buscó elevar la letra de rock a algo que tuviera peso literario o simbólico. Ariadna, el hilo, el laberinto, Teseo. Hay material ahí para trabajar.
Lo que significa publicar un vídeo en 2025 cuando llevas medio siglo en esto
El vídeo musical como formato lleva años en una posición extraña. Ya no es el gancho de promoción que fue en los ochenta y los noventa. El algoritmo de las plataformas de streaming no premia los vídeos de la misma manera que premia las listas de reproducción, las colaboraciones o los lanzamientos de singles cortos y frecuentes. Para una banda como Yes, que nunca ha jugado ese juego, publicar un vídeo en 2025 es casi un acto de resistencia pasiva.
No es nostalgia lo que mueve esto. O no solo nostalgia. Es que hay una comunidad de oyentes de rock progresivo que sigue consumiendo música de esta manera, con atención, con tiempo, con ganas de entender qué hay detrás de una canción. Esa comunidad no es enorme, pero es fiel y está activa. Yes lo sabe. Y sabe también que ese público no necesita que la banda cambie de sonido para seguir ahí.
El problema, y aquí está la tensión real, es que publicar para una comunidad fiel es sostenible solo hasta cierto punto. Si Aurora no consigue llegar a oyentes más jóvenes o a gente que no conoce a Yes de antes, el disco existirá en una burbuja bien cuidada pero cada vez más pequeña. Un vídeo como el de «Ariadne» puede ser la puerta de entrada para alguien que llegue desde YouTube buscando rock progresivo clásico. O puede no serlo. Depende de cómo esté hecho, y eso todavía está por ver con más detalle.
Prog-rock con mitología griega, o cómo sonar a Yes sin sonar a 1972
Con la información disponible por ahora, lo que se puede decir de «Ariadne» es que el punto de partida compositivo tiene solidez conceptual. La historia de Ariadna es dramática, tiene tensión narrativa, tiene un personaje que actúa con inteligencia y termina siendo abandonada. No es un mito de victoria limpia. Es un mito de consecuencias. Eso da recorrido musical.
Si esta nueva etapa sigue el camino que apunta el comentario del compositor, la canción probablemente trabaja con cambios de sección que reflejan el avance de la historia. El prog-rock clásico de Yes siempre funcionó así, construyendo tensión y resolución de una manera que debía más a la música clásica que al rock de tres acordes. La pregunta interesante no es solo cómo suena, sino dónde coloca esto a la banda dentro de su propio catálogo.
Aurora no es el primer disco de Yes sin Anderson, y tampoco será el último movimiento de una banda que ha demostrado una capacidad casi irritante para seguir existiendo a pesar de todo. Steve Howe tiene más de setenta años y sigue siendo uno de los guitarristas más técnicos y reconocibles del rock progresivo. Si «Ariadne» es representativa del disco, la guitarra probablemente hace el trabajo pesado de sostener la identidad sonora de la banda. Lo que queda por escuchar es si el resto de los elementos, voz, teclados, ritmo, están a la misma altura.
La prueba de fuego de Aurora está en lo que venga después
Un vídeo es un vídeo. Sirve para poner cara a una canción, para darle contexto visual, para que la gente tenga algo que compartir. Pero lo que de verdad va a definir cómo se recibe Aurora es si Yes sale a tocarlo en directo. Ahí es donde los discos de prog-rock se ganan o se pierden. En un escenario, con el tiempo que hace falta para desarrollar una canción larga sin que nadie mire el reloj.
Si hay gira, habrá que ver qué setlist construyen alrededor del disco nuevo. Cuánto espacio le dan a Aurora frente a los clásicos de los setenta. Esa decisión siempre revela algo sobre la confianza que la propia banda tiene en el material nuevo.
Por ahora, «Ariadne» está ahí. Con su hilo mitológico, con su vídeo recién publicado, con todo el peso de una banda que lleva más de medio siglo intentando que el rock progresivo tenga algo que decir. La pregunta es si alguien más allá del núcleo duro va a tirar de ese hilo.
Fuente original: «Ariadne» es el nuevo vídeo de Yes.
