El miércoles, durante la presentación de su corto Programa de Protección de Dikys, Metrika hizo algo que va más allá de hablar de su trabajo. Pidió a la gente que no echara gasolina el 11 de noviembre, que no comprara nada, que no saliera a la calle, que no encendiera la luz. Una huelga de consumo, en sus palabras, para acompañar la huelga general por la vivienda convocada para ese día. «Hay que hacer huelga de consumo, chicas», dijo. Sin rodeos.

No es la primera vez que Metrika está en esto. Ya estuvo en la acampada de Sol. Con 15 años llevaba el megáfono en las protestas de Castellón. Participó en el 15M. La diferencia ahora es que considera que las movilizaciones recientes no han llegado lo suficientemente lejos, y lo dice con claridad. «Debería haber una revolución proletaria.» Eso es lo que dijo en una entrevista con Nuebo. No como provocación retórica, sino como conclusión.

Que una artista use la presentación de un corto para hablar de huelga de consumo no es un gesto vacío. Es una posición. Y en el contexto musical español de 2024, esa posición tiene más peso del que parece a primera vista.

La autora de ‘La Orden’ lleva el activismo en el currículum, no como accesorio

Metrika no descubrió la política cuando le salió bien en redes. Su trayectoria como artista y su activismo van en paralelo desde antes de que tuviera disco. Eso cambia la lectura de lo que dice. No es una artista que se suma a una causa porque toca en el calendario. Es alguien que lleva años en ello y que ahora, desde una plataforma más grande, sigue diciendo lo mismo que decía a los 15 años con un megáfono.

La referencia a los franceses que hace en la entrevista con Nuebo no es casual. Habla de reapropiar la violencia cuando es el Estado el que la ejerce con políticas que van contra la dignidad de vivir. Es un argumento, no un eslogan. Y conecta con algo que lleva tiempo moviéndose en la música española más comprometida, la idea de que organizarse y movilizarse no es opcional, que votar cada cuatro años no es suficiente.

En esa misma línea ha hablado Laura de Diego, de Alcalá Norte, que hace unos días señalaba en elDiario la importancia de asociarse y participar más allá del ciclo electoral. Que dos artistas con perfiles distintos coincidan en el mismo argumento en el mismo momento dice algo sobre dónde está parte de la escena española ahora mismo.

Lo que significa que Amaral, Zahara y Rozalén compartan cartel con el Sindicato de Inquilinas

El 15 de noviembre, cuatro días después de la huelga, el Palacio Vistalegre de Madrid acoge Poder Sindical: El futuro es con vivienda, un concierto organizado por el Sindicato de Inquilinas. El cartel incluye a Amaral, Zahara, La M.O.D.A., Biznaga, La Plazuela, Rodrigo Cuevas, Rozalén, Samantha Hudson, Lia Kali y la propia Metrika, entre otros.

Ese cartel merece un momento de atención. No es un festival de verano. No es una sala de conciertos con programación habitual. Es un sindicato de inquilinas llenando Vistalegre con nombres que van del rock al flamenco pop, de la electrónica a la canción de autor. La diversidad de estilos no es accidental, es una señal de hasta dónde ha llegado la movilización por la vivienda como tema que atraviesa generaciones y géneros.

Que Amaral esté en ese cartel junto a Biznaga o Samantha Hudson es una imagen que hace diez años habría parecido improbable. No porque los artistas no tuvieran conciencia política, sino porque la música y la movilización sindical no solían compartir espacio así de explícitamente. Algo ha cambiado, o algo se está cambiando, y este concierto es uno de los síntomas más visibles.

Una canción no cambia una ley de vivienda, pero tampoco es irrelevante lo que dicen los artistas

Hay una tentación fácil que conviene esquivar, pensar que cuando un artista habla de política es puro posicionamiento de marca. A veces lo es. Pero reducir todo a eso es una forma de no escuchar el argumento.

Metrika no está vendiendo un disco con esto. Está presentando un corto y aprovecha para decir lo que piensa sobre la huelga del 11N. La pregunta interesante no es si tiene razón o no en sus posiciones políticas, eso lo decide cada uno. La pregunta es qué dice sobre el momento que estamos viviendo que una artista con su perfil, en el contexto de la presentación de un trabajo audiovisual, considere que lo más urgente que puede hacer es pedir que no se encienda la luz el 11 de noviembre.

La música española ha tenido siempre una corriente de compromiso social, desde la canción protesta de los 70 hasta el punk de los 80, pasando por el hip hop de los 90 y los 2000. Lo que está pasando ahora no es nuevo en ese sentido. Lo que sí es distinto es la velocidad con la que esas posiciones circulan, la visibilidad que tienen, y la capacidad de convocar a miles de personas alrededor de un tema concreto como la vivienda.

El 15N dirá algo sobre cuánta gente hay detrás de todo esto

La huelga del 11N y el concierto del 15N en Vistalegre son dos momentos distintos de la misma movilización. Lo que pase en Vistalegre ese día, cuánta gente llena el recinto, cómo reacciona la prensa, qué pasa en redes durante y después, va a decir bastante sobre si esto tiene masa crítica real o se queda en un momento intenso que no escala.

Metrika estará en ese escenario. Y lo que diga ese día, o lo que no diga, también será parte de la historia. Hay que ver si el argumento de la huelga de consumo tuvo eco real el 11N antes de saber qué significa el 15N. Pero la conversación ya está abierta, y tiene nombres, fechas y un escenario concreto. Eso es más de lo que suele haber.

Fuente original: Metrika pide hacer huelga de consumo el 11N.

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