La última vez que Madonna pisó el escenario de los MTV Video Music Awards fue en 2003. Esa noche besó a Britney Spears y a Christina Aguilera mientras sonaba Hollywood, y el mundo de la música se quedó con la boca abierta durante una semana. Han pasado 23 años desde entonces. Y ahora, según confirma Variety, Madonna no solo vuelve a los VMAs, sino que abrirá la gala del próximo 27 de septiembre.
La razón es bastante obvia. Con 11 nominaciones, Madonna es la artista más nominada de la noche, por delante de Taylor Swift con 9, y de Ariana Grande y Sabrina Carpenter con 7 cada una. Cuando llegas a una gala siendo la más nominada, abres el show. Así funciona esto. Y con Confessions II como disco que respalda esas candidaturas, el regreso tiene más sustancia que un simple ejercicio de nostalgia.
Veinte años de ausencia que no fueron silencio
Que Madonna no hubiera vuelto a actuar en los VMAs desde 2003 no significa que hubiera desaparecido. Significa que los VMAs, durante dos décadas, no fueron el escenario que le interesaba. O que ella no fue el nombre que le interesó a la gala. Probablemente las dos cosas a la vez.
En la historia de estos premios, Madonna ha liderado las nominaciones en tres ocasiones distintas. En 1990 con Vogue, con 9 menciones. En 1998 con Ray of Light y Frozen, otras 9. Y ahora, en 2026, con Confessions II, alcanza las 11. En total acumula 19 victorias en la historia de los premios. No es una cifra que se improvise.
El contexto importa. Confessions II llega décadas después de Confessions on a Dance Floor, uno de los discos más celebrados de su carrera, y el hecho de que haya generado 11 nominaciones en los VMAs dice que la recepción no ha sido tibia. Que una artista que lleva en la industria desde los años ochenta consiga ese número de candidaturas en un año donde compite con Sabrina Carpenter, que ahora mismo está en uno de los momentos más altos de su generación, es un dato que merece atención.
Lo que dice esto sobre quién manda todavía en los premios televisados
Hay algo interesante en que los VMAs hayan decidido que Madonna abra la gala. No es solo un gesto hacia el pasado. Es una apuesta por la audiencia que todavía presta atención a este tipo de eventos en tiempo real.
Los premios musicales televisados llevan años peleando contra su propia irrelevancia. El streaming fragmentó la atención. El algoritmo sustituyó al descubrimiento colectivo. Y los grandes momentos de gala, esos que antes paraban el mundo durante una semana, ahora compiten con el ciclo de noticias de TikTok y duran en la memoria colectiva aproximadamente 48 horas. Poner a Madonna abriendo el show es una decisión que apunta directamente a ese problema. Es decir que esta noche tiene peso, que no es solo una lista de actuaciones intercambiables.
Snoop Dogg presentará la gala, y la organización ha anunciado que quedan más nombres por confirmar en los próximos días. Teniendo en cuenta que Sabrina Carpenter participa en Bring Your Love, hay especulaciones sobre si podría compartir escenario con Madonna, aunque por ahora no hay nada confirmado. Y Nirvana recibirán el MTV Vanguard Award, lo que añade otra capa de peso histórico a una gala que claramente está apostando por nombres con recorrido, no solo por los del momento.
Qué puede hacer Madonna en un escenario en 2026 que no haya hecho ya
Esta es la pregunta real. No si actuará bien, no si el show será espectacular. La pregunta es qué le queda por demostrar y si le importa demostrarlo.
Con la información disponible por ahora, lo que se sabe es que Confessions II es el disco que lleva a Madonna a esta gala. No se sabe qué canciones elegirá, si habrá sorpresas en el escenario, si la actuación mirará al presente o jugará con la nostalgia de 2003. Lo que sí se puede decir es que la sombra de ese beso de 2003 va a estar ahí, quieran o no. El público lo va a esperar. Los medios lo van a mencionar. Y Madonna, que lleva cuatro décadas manejando su propia narrativa mejor que nadie, lo sabe perfectamente.
La pregunta interesante no es solo cómo suena Confessions II, sino qué versión de Madonna va a aparecer en ese escenario. Si la que quiere enterrar el mito de 2003 con algo nuevo, o la que sabe exactamente qué momento de su historia le da más poder en este contexto concreto.
El 27 de septiembre como fecha para tomar nota
Las actuaciones de los VMAs suelen subirse a YouTube inmediatamente después de emitirse, así que quien no lo vea en directo tendrá acceso casi de inmediato. Eso es relevante porque el impacto real de la actuación no se medirá en audiencia televisada, sino en lo que pase en las siguientes horas en redes y en cuántas veces se reproduce ese vídeo en la semana siguiente.
Quedan más anuncios por llegar antes del 27. Más performers, más presentadores, más invitados. La gala todavía no tiene su forma definitiva. Pero Madonna abriendo el show ya es el titular que va a arrastrar la atención hasta que empiece. Lo que ocurra después depende de lo que ella decida hacer con ese escenario. Y eso, por ahora, nadie lo sabe.
Fuente original: Madonna actuará en los VMAs por primera vez en 23 años.
