KATSEYE han publicado hoy su EP ‘WILD’ y, con él, un nuevo single que se llama ‘Hootie Frutti’. El nombre ya dice mucho. O quizá no dice nada, que es exactamente el problema que arrastra este grupo desde que empezó a existir. Tres temas en el proyecto, una baja anunciada esta semana, otra que ya se fue antes, y la pregunta de siempre flotando encima de todo esto: ¿qué es exactamente KATSEYE?
Esa pregunta no es retórica ni condescendiente. Es genuina. Porque hay grupos que generan confusión y la confusión forma parte del juego, y hay grupos que generan confusión porque nadie, ni dentro ni fuera, tiene claro hacia dónde van. KATSEYE lleva un tiempo instalada en esa segunda categoría, y ‘Hootie Frutti’ no hace nada por sacarla de ahí.
El EP incluye ‘Hootie Frutti’, ‘Animal’ —que ya circulaba y sigue en el top 20 global de Spotify— y ‘PINKY UP’. Tres canciones que no parecen de la misma banda. Tres canciones que juntas no suman un argumento claro.
De seis a cuatro, con cinco en la portada
Antes de hablar de música hay que hablar de lo que ha pasado con la formación, porque es imposible ignorarlo. Esta semana se confirmó la salida de Sophia Laforteza por motivos de salud mental. No es la primera. Manon ya se había ido meses antes, también fuera del grupo. De seis integrantes han pasado a cuatro, aunque en la portada del EP y en los videoclips aparecen cinco. Es decir, el material que sale hoy ya nació desfasado respecto a la realidad del grupo.
Eso no es un detalle menor. Es una señal de hasta qué punto la maquinaria de lanzamiento va por delante de lo que ocurre dentro. El disco sale, las fotos están hechas, el marketing está rodando, y mientras tanto el grupo se deshace por dentro. No es una crítica a las chicas que se van, que tienen razones legítimas y personales para hacerlo. Es una crítica al ritmo que impone la industria del pop de grupo, que no espera a que las cosas se estabilicen antes de poner en marcha la siguiente fase.
KATSEYE nació de un reality de Netflix en colaboración con HYBE, el sello surcoreano detrás de BTS. El concepto era construir un grupo K-pop con integrantes occidentales. El resultado fue un grupo que no termina de encajar del todo ni en el mercado occidental ni en el asiático, y que lleva buscando su hueco desde entonces.
Lo que ‘Hootie Frutti’ dice sobre cómo se fabrica un hit en 2025
‘Hootie Frutti’ es, según lo que se puede escuchar, el tema más orientado a clubs del EP. La base instrumental tira hacia el EDM de hace una década, de esa época en que los drops eran el lenguaje universal del pop comercial. Encima, frases cortas con gancho, pensadas para los tres segundos de TikTok que deciden si una canción existe o no. El título se repite hasta que se te queda grabado sin que hayas pedido que se te quede grabado. Eso es exactamente el objetivo.
El problema es que comparada con otros trabajos del grupo, ‘Hootie Frutti’ no llega a donde llegó ‘Gnarly’, que tenía algo más arriesgado en la producción, ni tiene el criterio de ‘Gameboy’. Es más plana. Más funcional. Más diseñada para cumplir que para sorprender.
Y aquí está el nudo de todo esto. Hay una diferencia entre una canción que suena rara porque está empujando algo hacia adelante y una canción que suena rara porque nadie ha tomado una decisión firme sobre qué tiene que ser. ‘Hootie Frutti’ parece más lo segundo que lo primero. No es vanguardia disfrazada de tontería, que es un recurso legítimo y con historia. Es, con la información disponible por ahora, una canción que apuesta por el gancho fácil sin el colchón de una producción que lo justifique.
‘Animal’, en cambio, funciona de otra manera. Pop retro, más amable, con la participación de Ed Sheeran como coautor. Está en el top 20 global de Spotify y se entiende por qué. Es accesible, tiene color, entra sin resistencia. También es, como señalaba la fuente, algo parecido a una versión rebajada de ‘APT’ de Bruno Mars y Rosé. Funciona, pero no deja huella. Es el tipo de canción que desaparece de tu cabeza en cuanto para de sonar.
La pregunta que el EP no responde
Tres canciones con tres registros distintos no son necesariamente un problema. Hay artistas que se mueven bien entre estilos y eso habla de versatilidad real. El problema con ‘WILD’ es que los tres registros no parecen opciones elegidas desde un lugar firme, sino tanteos. Como si el grupo —o quienes toman las decisiones detrás del grupo— todavía estuviera buscando qué funciona en lugar de saber qué quiere decir.
Y eso tiene consecuencias directas en cómo se recibe la música. Cuando no hay un hilo claro, cada canción se juzga sola, sin el contexto que da un proyecto con identidad. ‘Hootie Frutti’ sola, sin ‘Animal’ y sin ‘PINKY UP’, quizá se sostiene como ejercicio de pop de club. Junto a las otras dos, en un EP que se llama ‘WILD’ y que sale con la formación en proceso de cambio, cuesta saber qué se supone que tiene que significar todo esto.
Los singles funcionan en listas. Eso es un hecho. Pero hay una distancia grande entre funcionar en listas y construir algo que dure más de un ciclo de algoritmo.
Lo que queda por ver después de ‘WILD’
Ahora mismo hay varias cosas que vigilar. La primera es cómo responde ‘Hootie Frutti’ en plataformas comparado con ‘Animal’, que ya tiene tracción. Si el nuevo single no consigue acercarse a los números del anterior, eso dirá algo sobre qué tipo de KATSEYE conecta realmente con el público.
La segunda es qué pasa con la formación. Cuatro integrantes confirmadas, cinco en los materiales visuales del EP, y una narrativa de salidas por salud mental que pesa sobre todo lo demás. No es un contexto fácil para construir momentum. El grupo necesita estabilizarse antes de que el siguiente ciclo de lanzamientos llegue, si es que llega.
Y la tercera, la más importante a largo plazo, es si alguien dentro de la operación KATSEYE va a tomar una decisión sobre qué es este grupo de verdad. Porque seguir lanzando singles que no se hablan entre sí puede generar streams, pero no construye nada. Y en algún momento, la pregunta de qué es KATSEYE va a necesitar una respuesta que no sea otra canción con un título que no se puede pronunciar sin reírse.
Fuente original: KATSEYE siguen jugando al despiste con ‘Hootie Frutti’.
