Esta noche publica disco GB, el proyecto de Gustav Berntsen. Se llama Herzsprung y llega después de Gusse Music, su trabajo de 2024. Berntsen es danés, se curtió en Londres, tiene sello en Londres (AD93), grabó en Suecia con el dinero que sacó de aparecer como modelo en un anuncio de Jaguar, y el 12 de septiembre toca por primera vez en Madrid, en El Sótano. Eso ya dice bastante de quién es este tipo antes de escuchar una sola nota.

El disco llega precedido de tres singles. Starsound, contemplativa y quieta. Adrenaline, que abre el álbum y funciona como su contrapeso. Y The Next Day, la que el propio proyecto señala como single principal. Diez canciones en total, con colaboraciones de Alba Akvama, Emily Wittbrodt al violonchelo y Frederik Vuust al piano.

No es un artista demasiado amigo de las fotos promocionales, que conste. Eso también es información.

El «sonido Copenhague» y el problema de meter todo en el mismo saco

El llamado «sonido Copenhague» lleva un par de años siendo moneda corriente en conversaciones de Primavera Pro y en playlists de Spotify que mezclan a Smerz con Erika de Casier y a cualquier artista nórdico con cierto aire underground. La etiqueta tiene su utilidad, pero también su trampa. Funciona bien para agrupar una estética, peor para describir músicas que en realidad no se parecen tanto entre sí.

GB entra en esa conversación por geografía y por actitud, no necesariamente por sonido. Berntsen es danés, sí. Pero lo que hace se aleja bastante del dream-pop o el bedroom pop que pueblan esas playlists. Su territorio es otro. Art-rock, free jazz, algo de grunge despojado, indie con tendencia a esquivar cualquier cosa que suene demasiado accesible. Si hay una referencia que cuadre, la que apunta el artículo de origen no está mal pensada: los R.E.M. de antes del éxito, los que solo pinchaban en emisoras universitarias. Esa zona donde la canción existe pero no hace concesiones para que la quieras de inmediato.

Que su sello sea AD93, con sede en Londres, también dice algo. Es un sello que ha apostado por músicas que no encajan fácil, que no buscan el algoritmo de frente. Que GB aterrice ahí tiene sentido.

Lo que ‘The Next Day’ dice sobre cómo construye canciones este hombre

Con la información disponible por ahora, The Next Day es la pieza más reveladora de lo que puede ser Herzsprung. La canción presenta una progresión de acordes que tiene algo de cristalino, casi ordenado, y la letra va exactamente en dirección contraria. «Dame infierno, no quiero nada más / dame paz, no quiero nada más.» Esa contradicción no es un recurso poético de adorno, es la estructura emocional de la canción. Alguien que no sabe qué quiere, o que quiere cosas incompatibles, y lo dice sin resolver el conflicto al final.

El coro de Alba Akvama abre la canción hacia algo más cálido sin que eso la suavice del todo. El violonchelo de Emily Wittbrodt y el piano de Frederik Vuust añaden textura sin inflarla. No hay producción que tape nada. La canción respira.

Si esta nueva etapa sigue el camino que apunta The Next Day, Herzsprung puede ser un disco que pide escucha activa, no música de fondo. Eso no es un defecto. Es una decisión.

El 12 de septiembre en El Sótano, primera prueba real en Madrid

Publicar un disco es una cosa. Defenderlo en directo es otra. Y para un artista como GB, que no construye su imagen sobre la exposición constante ni sobre el ciclo de contenido semanal, el directo tiene un peso distinto. No hay mucho ruido alrededor que compense si el concierto no funciona.

La fecha del 12 de septiembre en El Sótano de Madrid es, según lo que se ha anunciado, su primera actuación en la ciudad. El Sótano es un espacio que encaja con el perfil, no un sitio para llenar con hype, sino para escuchar de cerca. La pregunta interesante no es solo cómo suena Herzsprung en disco, sino qué hace Berntsen con ese material cuando está solo frente a un público que probablemente lo descubre esa misma noche.

Lo que queda es escuchar el álbum completo esta noche y ver si las otras siete canciones, las que no han salido como singles, sostienen o superan lo que ya se conoce. Pipe Dream, con Alba Akvama, y Shit River, con ese título que no pide permiso, son dos de los nombres que generan más curiosidad antes de pulsar play.

Fuente original: GB nos acercará el tan traído y llevado «sonido Copenhague».

Conoce al autor del post

Publicidad

Los comentarios están cerrados.