El martes 15 de septiembre la policía neerlandesa encontró el cuerpo de Ben Saunders en un lago cerca de Arnhem. Tenía 43 años. Su hermano Dean, que también conoce el circuito de los talent shows por haber ganado Popstars poco después, fue quien confirmó la muerte en Instagram. Las autoridades no sospechan que haya habido un crimen, y la causa de la muerte no se ha hecho pública todavía.
Saunders no era un nombre conocido fuera de los Países Bajos, pero su historia tiene un peso simbólico que va más allá de las fronteras. Fue el primer ganador de The Voice of Holland en 2011, el programa que dio origen a una de las franquicias de televisión musical más replicadas del mundo. Antes de que existiera la versión americana, la española, la británica, la italiana, o la que quieras, hubo una edición holandesa. Y la ganó él.
Su hermano Dean confirmó la noticia. La policía encontró el cuerpo después de que se denunciara su desaparición. No hay más datos oficiales por ahora.
El origen de una franquicia que el mundo copió sin recordar de dónde venía
Cuando The Voice of Holland arrancó en 2011, el formato era nuevo. La idea de los coaches girando la silla, de juzgar la voz sin ver la cara, era una novedad real. Saunders llegó al programa con una versión de Use Somebody de Kings of Leon y terminó ganando con Kill for a Broken Heart, que entró en el Top 40 neerlandés. Su primer disco, You Thought You Knew Me By Now, llegó al número 1 en su país.
Después de ese pico, la trayectoria se complicó. En 2016 fue condenado a trabajos comunitarios por agredir a un agente de tráfico. Hubo otros encontronazos con la justicia. También estuvo vinculado al club de moteros Satudarah, que en los Países Bajos tiene una reputación bastante alejada del mundo del entretenimiento televisivo. No es la historia de éxito limpio que los programas de talento venden en su publicidad.
Y eso, en sí mismo, ya dice algo sobre cómo funciona este tipo de televisión.
Lo que le pasa a quien gana cuando las cámaras se van
La franquicia The Voice ha producido carreras reales. En Estados Unidos, artistas como Melanie Martinez o Morgan Wallen pasaron por el programa, aunque ninguno de los dos ganó la competición. Los ganadores oficiales, en cambio, tienen un historial mucho más irregular. El formato te da visibilidad masiva durante unas semanas, un contrato discográfico con una fecha de caducidad implícita, y después te deja en un mercado que ya está mirando hacia la siguiente edición.
Saunders fue el primero. El número uno histórico de un formato que hoy tiene versiones en decenas de países y que ha generado millones en publicidad y derechos televisivos. Su disco llegó al número 1 en Países Bajos. Eso es un dato real, no menor. Y aun así, la industria no encontró la manera de sostener esa carrera a largo plazo, o él no encontró la manera de encajar en lo que la industria pedía después. Probablemente las dos cosas a la vez.
No es una crítica fácil ni un juicio simple. Las circunstancias personales de Saunders en los últimos años eran complejas. Pero la pregunta de qué le pasa a un artista cuando el foco del talent show se apaga es una pregunta que la industria lleva décadas evitando responder con honestidad.
Una voz que entró por Kings of Leon y salió con un número uno
Con la información disponible, no es fácil hacer un análisis musical profundo de la obra de Saunders. Lo que sí se puede decir es que su punto de entrada al programa fue una versión de Use Somebody, una canción que en 2011 todavía cargaba con el peso de haber sido uno de los temas más radiados de los años anteriores. Elegirla para una audición a ciegas dice algo sobre el tipo de voz que quería mostrar, una voz que buscaba emoción directa, sin artificios.
Ganó con Kill for a Broken Heart, una canción de ganador de talent show en el sentido más literal, construida para funcionar en radio y para ser el single de presentación de alguien que acaba de ganar un concurso de televisión. Que entrara en el Top 40 y que el disco llegara al número 1 indica que la conexión con el público neerlandés fue real, no solo el rebote mediático del programa. Eso no es poca cosa.
La pregunta interesante no es solo cómo sonaba, sino dónde lo colocaba eso dentro de un mercado musical pequeño como el holandés, donde competir en inglés tiene sus propias reglas y donde el pop local tiene una relación particular con las franquicias internacionales de televisión.
Una historia que no va a tener más capítulos
No hay más música que esperar. No hay gira, no hay nuevo disco, no hay siguiente movimiento. Lo que queda es revisar lo que grabó, entender qué fue de la primera edición de un formato que ahora es global, y preguntarse si la industria que construyó esa franquicia tiene alguna responsabilidad sobre lo que pasa con las personas que pone en el centro del foco durante unas semanas.
Dean Saunders confirmó la muerte de su hermano en Instagram. Dos hermanos que ganaron dos talent shows distintos en el mismo país en un período corto de tiempo. Eso ya es una historia rara por sí sola. La de Ben termina aquí, a los 43 años, sin que se haya explicado todavía qué pasó exactamente.
Lo que sí está claro es que fue el primero. Antes de que la silla giratoria se convirtiera en un icono televisivo reconocible en todo el mundo, hubo una edición en Países Bajos y hubo un ganador. Se llamaba Ben Saunders.
Fuente original: Muere Ben Saunders, primer ganador de The Voice, a los 43 años.
