El 20 de agosto de 2016, Frank Ocean publicó Blonde y cambió para siempre la conversación sobre qué puede hacer un álbum de R&B. Pero un día antes, el 19 de agosto, había salido Endless, el disco visual que nadie pidió, que Ocean necesitaba para romper su contrato con Universal, y que lleva diez años viviendo a la sombra de su hermano mayor. Hoy se cumplen diez años de los dos. Y hay una pregunta que flota sobre Endless desde 2017 y que sigue sin respuesta oficial: ¿Frank Ocean sampleó Toxicosmos de Los Planetas sin acreditarlo?
No es un rumor de Reddit que se desmonta en dos minutos. Es un misterio con forma de onda de audio, con porcentajes de coincidencia, con créditos que no cuadran, y con la posibilidad real de que uno de los discos más influyentes de la última década contenga, enterrado en una canción de cuatro minutos, un fragmento de una banda de indie rock granadina de los noventa.
Eso, si se confirma algún día, sería una de las historias más raras y más bonitas que ha dado la música en mucho tiempo.
Un disco hecho para salir del contrato y lo que esconde entre sus 19 canciones
Endless nació de una necesidad contractual, no de una urgencia artística. Ocean lo dejó bastante claro. En la reedición de 2022 de Blonde, incluyó una lista de costes de las grabaciones que mezclaba realidad y ficción con la elegancia habitual de alguien que nunca explica demasiado. Entre los ítems aparecía esto: «Un LP de 45 minutos titulado Endless hecho según las especificaciones del contrato de grabación». Lo llamó ficción. Pero el disco existe, y cumplió su función: cerrar el trato con Universal y dejar a Ocean libre para publicar Blonde en su propio sello.
El resultado es un álbum irregular, y no tiene sentido fingir lo contrario. Hay momentos que funcionan, como la versión de At Your Best (You Are Love) con Jonny Greenwood en las cuerdas, o la brevedad directa de Comme Des Garçons. Pero el conjunto no tiene la cohesión de Blonde, y se nota que parte de él existe porque tenía que existir, no porque Ocean tuviera algo que decir en ese formato concreto.
Aun así, entre esas 19 canciones hay una que desde hace años genera conversación en foros de internet: Hublots. Y el motivo es un punteo de guitarra que aparece alrededor del minuto 1:25 y que suena, de forma muy clara, como el inicio de Toxicosmos, canción del álbum Una semana en el motor de un autobús, publicado por Los Planetas en 1994.
Lo que dicen los créditos y lo que dicen las ondas de audio
Los créditos oficiales de Hublots son el primer problema para la teoría del sample. Aparecen Frank Ocean, Jazmine Sullivan, el productor 88-Keys, y tres nombres más: Garth Porter, Anthony Mitchell y Daryl Braithwaite. Esos tres son miembros de The Sherbs, un grupo australiano de rock de los ochenta. Su canción We Ride Tonight sí está sampleada y sí está acreditada, lo que tiene su gracia porque esa misma canción también la usaron Daft Punk en Contact. Hay sample en Hublots, pero no es el que nos interesa. En ASCAP, el equivalente estadounidense de la SGAE, tampoco aparece ninguna referencia a Los Planetas ni a nadie relacionado con ellos.
Hasta aquí, los créditos dicen que no hay sample de Toxicosmos. Pero el oído dice otra cosa. Y para ir más allá del oído, el artículo original de jenesaispop recurrió a comparar las formas de onda de ambas grabaciones con ayuda de inteligencia artificial. El resultado es que la coincidencia entre los fragmentos relevantes de Toxicosmos y Hublots ronda el 90% según ChatGPT. Además, al alinear ambas pistas y cancelar lo que coincide, buena parte del sonido desaparece, lo que no ocurriría si Ocean simplemente hubiera tocado las mismas notas por casualidad.
La única alternativa que descartaría el sample sería que ambos artistas hubieran usado la misma grabación de origen. Eso no encaja con nada de lo que sabemos sobre Los Planetas ni sobre cómo trabajan.
Una semana en el motor de un autobús se grabó en los estudios Zabriskie Point de Nueva York junto al productor Kurt Ralske. Hublots se hizo en el Hotel Mercer de la misma ciudad, dieciocho años después. La ciudad coincide. El resto es especulación.
Lo que significa que esto no esté acreditado
Si el sample existe y no está acreditado, hay varias lecturas posibles y ninguna es completamente cómoda.
La primera es que Ocean no sabía de dónde venía el fragmento, que alguien en la cadena de producción lo introdujo sin documentarlo y que nadie lo cazó antes de que el disco saliera. Eso ocurre, especialmente en proyectos grabados de forma fragmentada en distintas ciudades y con muchas manos encima.
La segunda es que Ocean sí lo sabía, contactó con Los Planetas, y ellos prefirieron no aparecer en los créditos. Suena improbable, pero no imposible. Ha pasado antes con artistas que no quieren que su nombre aparezca asociado a ciertos contextos o simplemente no quieren gestionar el papeleo.
La tercera, la más incómoda, es que Ocean sampleó el tema, lo sabía, y simplemente no lo acreditó. El hecho de que The Sherbs sí aparezcan, con un uso igual de breve en la misma canción, hace que esta opción sea difícil de sostener como descuido. Si acreditó un sample menor, ¿por qué no el otro?
La industria musical lleva décadas peleando con los samples no acreditados. Hay casos que han llegado a juicio, hay artistas que han perdido dinero y reputación por no documentar correctamente sus fuentes. Que algo así pueda estar ocurriendo con Los Planetas, una banda que nunca ha tenido el reconocimiento internacional que merece, añade una capa de frustración a la historia.
El punteo que conecta Granada con el Hotel Mercer
Toxicosmos es una canción de 1994 construida sobre un punteo de guitarra que entra limpio, sin adornos, y que define el tono de todo lo que viene después. Es el tipo de frase melódica que se te queda grabada sin que te des cuenta, lo que la hace perfecta para un sample. Tiene gancho sin ser obvia.
Hublots, por su parte, es una de las canciones más densas en capas de sonido de todo Endless. Hay efectos, hay texturas, hay fragmentos que entran y salen. En ese contexto, un punteo de guitarra que aparece durante unos segundos alrededor del minuto 1:25 puede pasar perfectamente desapercibido para la mayoría de los oyentes. Y de hecho así ha sido durante diez años, salvo para quienes conocen Toxicosmos de memoria.
Con la información disponible por ahora, no se puede afirmar que el sample esté confirmado. Lo que sí se puede decir es que la coincidencia es lo suficientemente alta como para que no sea descartable, y que los créditos existentes no explican del todo lo que se escucha. La pregunta interesante no es solo si Ocean usó el tema, sino cómo llegó hasta él. Los Planetas no son un grupo de fácil acceso fuera de España. Una semana en el motor de un autobús es un disco de culto, no un éxito comercial con distribución internacional masiva.
Lo que queda por resolver y lo que probablemente nunca sabremos
Hay tres cosas que podrían cerrar este asunto. Una declaración de Los Planetas sobre si fueron contactados o si son conscientes de esto. Una respuesta del equipo de Frank Ocean. O una comparación forense de audio hecha por alguien con herramientas profesionales, no por IA generativa, que aunque aquí ha servido para aproximarse al problema, tiene sus límites evidentes.
Ninguna de las tres parece probable a corto plazo. Ocean lleva años sin hablar demasiado. Los Planetas tampoco son precisamente conocidos por salir a dar explicaciones públicas sobre cada movimiento. Y el análisis forense de audio serio requiere acceso a las pistas originales, que no están disponibles.
Lo que sí va a pasar es que este aniversario de Blonde y Endless va a volver a poner el foco sobre los dos discos, y con él, sobre Hublots y sobre Toxicosmos. Si hay alguien con los conocimientos técnicos y el acceso necesario para resolver esto de verdad, el décimo aniversario es tan buen momento como cualquier otro para intentarlo.
Mientras tanto, la historia queda donde estaba: en ese espacio incómodo entre la evidencia y la certeza, que es exactamente donde Ocean siempre ha preferido operar.
Fuente original: Cuando Frank Ocean sampleó ‘Toxicosmos’ de Los Planetas… o eso parece.
