El viernes 7 de agosto llega No me arrepiento de sentir tanto, el sexto álbum de estudio de Karol G. Lo anunció en directo durante su concierto en el Rogers Stadium de Toronto, con menos de una semana de margen entre el anuncio y la fecha de publicación. Y el tracklist que ha revelado después deja claro que esto no es un disco de transición ni un proyecto de relleno. Drake, Bruno Mars, Judeline y rusowsky, y Greg Gonzalez de Cigarettes After Sex aparecen entre los colaboradores. Eso no es un tracklist normal.
La propia Karol G explicó al público que lleva trabajando en el disco «durante un par de meses» y adelantó que ha preparado un segmento especial para incorporarlo a su gira actual. Catorce canciones, cuatro colaboraciones confirmadas, y una ventana de publicación que casi no deja tiempo para respirar entre el anuncio y el lanzamiento.
Un disco construido desde la gira, no desde el estudio
Karol G lleva meses sobre los escenarios con su Mañana Será Bonito Tour. Que haya gestado este álbum en paralelo a una gira de estadios dice algo sobre cómo trabaja ahora mismo, y también sobre el ritmo que impone la industria cuando un artista está en el pico de su visibilidad. No hay pausa. No hay momento de retiro creativo en algún estudio de Los Ángeles durante dos años. Se graba mientras se gira, se anuncia desde el escenario, y se publica una semana después.
Mañana Será Bonito, su disco anterior, fue el primer álbum en español de una artista femenina en llegar al número uno del Billboard 200. Eso cambia la presión que hay sobre cualquier movimiento siguiente. No porque haya que superarlo necesariamente, sino porque ahora todo el mundo está mirando con más atención.
Que el título del nuevo disco sea No me arrepiento de sentir tanto sugiere un giro emocional bastante explícito. Después de un álbum que funcionó como declaración de independencia y autoestima colectiva, este parece apuntar hacia algo más personal, más expuesto. El título no deja mucho a la imaginación sobre el tono que busca.
Lo que dice una lista de colaboraciones sobre dónde está parado un artista
Drake en un disco de Karol G no es un dato menor. Es la confirmación de que la colombiana opera ya en una liga donde los featuring se negocian en otro nivel. Drake no aparece en cualquier disco. Cuando aparece, es porque hay algo que le interesa, o porque la conversación entre artistas llegó a un punto concreto. Lo mismo con Bruno Mars, que lleva años siendo muy selectivo con sus apariciones.
Pero la colaboración que más me llama la atención es la de Judeline y rusowsky. No porque sea más importante en términos de mercado global, sino porque es la más inesperada y la más interesante desde un punto de vista musical. Judeline es una de las voces más singulares que ha salido de España en los últimos años, y rusowsky ha construido un sonido propio que no encaja fácilmente en ninguna casilla. Que los dos aparezcan juntos en un disco de Karol G es una señal de que alguien en ese equipo está prestando atención a lo que pasa en la escena española más allá de los nombres obvios.
Greg Gonzalez de Cigarettes After Sex ya estaba en Después de ti, uno de los sencillos previos. Su presencia tiene sentido dentro de ese registro más melancólico y cinematográfico que la canción apuntaba.
Catorce canciones con muy poco tiempo para escucharlas bien
Con la información disponible por ahora, lo que se puede decir del sonido del disco es limitado. El tracklist sugiere variedad, los títulos van desde algo tan directo como Bebiendo lágrimas hasta algo tan ambiguo como Eclipse o For U My Lova. Hay canciones que ya suenan a pop urbano limpio y otras que, solo por el título, podrían ir en cualquier dirección.
Lo que sí es claro es que MATADORA y Después de ti ya circulan, así que el oyente llega al disco con dos referencias sonoras. La pregunta interesante no es solo cómo suena el conjunto, sino cómo conviven Drake y rusowsky en el mismo tracklist. Esa tensión entre el pop urbano global y algo más específico y menos masticado es lo que puede hacer que este disco tenga más capas de lo que parece a primera vista, o puede quedarse en una colección de momentos sin demasiada coherencia interna. Eso solo lo dirá la escucha.
Una semana de margen entre anuncio y publicación no deja tiempo para campañas de singles escalonadas ni para construir expectativa de forma controlada. Es una apuesta por el impacto inmediato, por el ruido del día de lanzamiento. Funciona si el disco aguanta. Si no aguanta, no hay segunda oportunidad de hacer una primera impresión.
España en junio y el disco en agosto, el orden importa
Karol G tiene fechas confirmadas en España antes de que el disco salga. Los días 3 y 4 de junio en el Estadi Lluís Companys de Barcelona, el 11 y 12 de junio en el Estadio La Cartuja de Sevilla, y el 24 y 25 de junio en el Riyadh Air Metropolitano de Madrid. El disco llega el 7 de agosto. Eso significa que el público español va a ver la gira antes de escuchar el álbum completo, salvo los singles ya publicados.
Ella misma dijo que ha preparado un segmento de la gira para presentar el nuevo material. Así que en Barcelona, Sevilla y Madrid habrá canciones del disco que la mayoría del público todavía no conoce. Eso puede ser un momento poderoso o puede ser el momento en que la gente va al baño. Depende de cómo estén construidas esas canciones para funcionar en vivo antes de que nadie las haya escuchado en casa. Lo que queda por ver es si ese segmento en directo convence antes de que el disco tenga tiempo de instalarse.
Fuente original: Drake, Bruno Mars, Judeline y rusowsky, en el disco de Karol G.
