The Undertones tocarán en España en marzo. Barcelona, Madrid, Valencia y Santiago de Compostela. Cuatro ciudades, una banda que lleva medio siglo haciendo exactamente lo que le da la gana, y un aniversario que merece más atención de la que probablemente va a recibir en los titulares de aquí.

Cincuenta años es una cifra que suena a estatua de bronce y a documental de Netflix. Para una banda de Derry que nació en plena explosión punk con guitarras rápidas, estribillos imposibles de sacudir y letras sobre adolescencia sin dramatismo forzado, suena a algo distinto. Suena a que hicieron algo que aguanta el tiempo, y eso no lo consiguen todos.

Derry, el punk y el pop que nadie supo muy bien dónde meter

The Undertones arrancaron a finales de los setenta en Irlanda del Norte, en un momento en que el punk era la única música que parecía tener algo urgente que decir. Pero ellos no encajaban del todo en el molde. Eran demasiado melódicos para los puristas del punk, demasiado rápidos y sucios para el pop convencional. Esa incomodidad fue exactamente lo que los hizo interesantes.

«Teenage Kicks» salió en 1978. John Peel la pinchó dos veces seguidas en su programa de la BBC porque no podía parar. Eso no es anécdota de Wikipedia, es el tipo de cosa que define una carrera. Una canción de dos minutos sobre querer gustarle a alguien, con una energía que todavía hoy te pone de pie si la escuchas con el volumen adecuado.

La banda se separó en 1983. Feargal Sharkey, la voz original, siguió en solitario con cierto éxito comercial. El resto del grupo reformó The Undertones en 1999 con un cantante nuevo, Pau McLoone, y ahí está la pregunta que siempre flota sobre estas situaciones. ¿Es la misma banda sin la voz que todo el mundo reconoce? La respuesta honesta es que depende de a quién le preguntes. Lo que sí es cierto es que llevan más de dos décadas funcionando con esa formación, lo cual ya dice algo sobre la solidez del proyecto más allá del nombre.

Lo que significa girar con 50 años encima cuando el negocio vive de lo nuevo

La industria musical lleva años obsesionada con la novedad. El algoritmo premia el lanzamiento constante, la presencia semanal, el single que aparece antes de que el anterior haya tenido tiempo de respirar. En ese contexto, una gira de aniversario de una banda de punk irlandesa de los setenta parece un objeto de otra época.

Y sin embargo aquí están. Y la pregunta que vale la pena hacerse no es si The Undertones siguen siendo relevantes según los criterios del streaming, sino qué tipo de relevancia tiene una banda que sobrevive cincuenta años sin haber necesitado nunca ser tendencia.

El directo es donde este tipo de bandas siguen ganando. No porque la nostalgia sea una trampa inofensiva, que a veces lo es, sino porque hay un público que fue a sus primeros conciertos con veinte años y que ahora tiene cincuenta o sesenta y todavía quiere escuchar esas canciones en una sala con otras personas que también las conocen de memoria. Eso no es marketing. Es algo bastante más difícil de fabricar.

El precio de las entradas en este tipo de giras también cuenta una historia. Si los promotores han calibrado bien el aforo y el precio, estas fechas se agotan sin necesidad de campaña masiva. Si se han pasado de ambiciosos con las salas o los precios, habrá butacas vacías y eso dirá algo sobre dónde está realmente el interés. De momento no hay datos concretos sobre aforos ni precios para las fechas españolas, así que toca esperar.

Guitarras afiladas y estribillos que no piden permiso

Hablar del sonido de The Undertones en 2025 sin saber qué están tocando exactamente en esta gira requiere cierta cautela. Lo que se puede decir con seguridad es lo que han sido siempre. Guitarras sin adornos innecesarios, ritmo que no para, melodías que entran a la primera y no se van. No hay producción que las rescate ni las hunda porque no necesitan rescate.

La pregunta interesante no es solo cómo suenan ahora, sino qué hace McLoone con un catálogo que la gente asocia a una voz distinta. Llevan más de veinticinco años con él, lo cual significa que hay toda una generación que los conoce únicamente con su voz. Para ellos no hay nostalgia de Feargal Sharkey, hay simplemente The Undertones. Eso cambia la ecuación.

Si esta gira sigue el patrón habitual en sus actuaciones recientes, el repertorio va a tirar del catálogo clásico, los dos primeros discos sobre todo, con «Teenage Kicks», «Jimmy Jimmy», «Here Comes the Summer» y todo lo que los define. Con la información disponible por ahora, no hay indicios de material nuevo, lo cual tampoco es un problema. Hay bandas que no necesitan justificar su presencia con un disco reciente. Su catálogo ya es el argumento.

Cuatro ciudades y lo que queda por confirmar

Barcelona, Madrid, Valencia y Santiago de Compostela. Cuatro fechas en marzo. Las ciudades están, las fechas concretas y los recintos todavía no están del todo claros en lo que ha trascendido hasta ahora, así que lo primero que hay que vigilar es la confirmación oficial de los venues y la venta de entradas.

Santiago de Compostela en el mapa de una gira internacional de este tipo es un dato que merece atención. No es la plaza habitual para este tipo de bandas, y que esté incluida dice algo sobre cómo se está planificando la gira o sobre quién está detrás de la promoción local.

Lo que queda por ver es si estas fechas se llenan con la velocidad que debería tener una banda con ese catálogo, o si el punk irlandés de los setenta necesita más trabajo de divulgación del que parece. Hay generaciones enteras que conocen «Teenage Kicks» sin saber de quién es. Convertir eso en entradas vendidas es el reto real de cualquier gira de aniversario que no venga respaldada por un algoritmo que te la recomiende cada mañana.

Fuente original: The Undertones traen a España la gira de su 50 aniversario.

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