Sid Wilson ha salido de Slipknot. No es un rumor, no es una filtración de foro, es una noticia que lleva unos días circulando y que sigue generando más preguntas que respuestas. El DJ enmascarado, uno de los miembros fundacionales del grupo de Des Moines, ya no forma parte de la banda. Y eso, en el contexto de lo que ha sido Slipknot en los últimos años, no es un dato menor.
La salida se suma a una lista de bajas que ha ido cambiando la composición del grupo de forma casi irreconocible. Joey Jordison murió en 2021. Paul Gray falleció en 2010. Clown sigue ahí. Corey Taylor sigue ahí. Pero la banda que grabó Iowa o Vol. 3 ya no existe de la misma forma, y cada baja nueva lo recuerda con más fuerza.
Mientras tanto, y en el mismo ciclo de noticias, dos bandas muy distintas han publicado vídeo nuevo. Ignea y Hijos del Tercer Acorde. Dos propuestas, dos registros, dos formas de entender lo que puede hacer el metal ahora mismo.
Slipknot sin Wilson, la banda que sigue perdiendo piezas originales
Sid Wilson no era el miembro más visible de Slipknot en el sentido clásico. No cantaba, no tocaba la guitarra principal, no era el que daba las entrevistas más largas. Pero su presencia sobre el escenario, con esa energía caótica y los saltos desde alturas absurdas, era parte del lenguaje visual del grupo desde el principio. Número 0. Ahí estaba desde antes de que el mundo supiera quiénes eran.
Lo que no se sabe todavía, con la información disponible, es si la salida fue voluntaria, si hubo conflicto, o si hay planes de reemplazarlo. Slipknot lleva tiempo operando en un modo que mezcla continuidad comercial con renovación forzada de plantilla. El último disco, The End, So Far de 2022, ya llegó en un momento de transición. La banda sigue funcionando, sigue girando, sigue llenando recintos. Pero cada vez que cae otro nombre de la alineación original, la pregunta sobre qué es exactamente Slipknot hoy se vuelve más difícil de ignorar.
No es una pregunta nueva en el rock y el metal. Hay bandas que llevan décadas operando con una fracción de su formación clásica. La diferencia con Slipknot es que su identidad siempre estuvo construida sobre el número, sobre los nueve, sobre la idea de que eran una entidad colectiva y no un proyecto centrado en una sola figura. Perder a Wilson es perder otro trozo de esa narrativa.
Lo que dice una baja sobre cómo se sostiene una banda de este tamaño
Hay algo que estas noticias revelan sobre el funcionamiento interno del metal de estadio. Slipknot no es una banda pequeña que puede permitirse el lujo de parar, reflexionar y decidir con calma. Es una maquinaria con contratos, con giras programadas, con una infraestructura que no espera a que nadie resuelva sus diferencias. Cuando alguien sale, la rueda sigue girando.
Eso no es necesariamente malo. Pero sí explica por qué estas salidas a veces llegan sin comunicado oficial claro, sin declaraciones elaboradas, sin el tipo de cierre que los fans necesitarían para procesar bien la noticia. La industria no está diseñada para las despedidas ordenadas.
Y mientras eso pasa en la cima del metal mainstream, en otro extremo del espectro hay bandas que estrenan vídeo sin red de seguridad debajo. Ignea es una de ellas.
Ignea y el metal que no necesita pedir permiso para ser raro
Ignea es una banda ucraniana que lleva años construyendo algo que no encaja fácilmente en ninguna caja. Metal extremo, influencias del folclore de Europa del Este, producción densa, una vocalista, Anastasiia Dolynska, que maneja un rango que va del blast beat al lirismo sin que suene forzado. El nuevo vídeo que acaban de publicar, con la información disponible por ahora, sigue esa línea.
Lo interesante de Ignea no es solo lo que suenan. Es el momento en el que existen. Una banda ucraniana publicando música y vídeos en medio de todo lo que está viviendo ese país desde 2022. Eso no convierte automáticamente su música en un acto político, pero sí añade una capa de lectura que no se puede ignorar. Que sigan trabajando, que sigan publicando, dice algo.
Y luego están Hijos del Tercer Acorde, que también estrenan vídeo. Una banda española que lleva su tiempo construyendo un sonido propio dentro de un panorama local donde el metal en castellano tiene que pelear contra la invisibilidad casi estructural que le da la industria. Que estrenen vídeo es una señal de que siguen activos y de que apuestan por el formato visual como herramienta de comunicación, algo que en 2024 sigue siendo una decisión, no un automatismo.
Tres noticias en un mismo ciclo, lo que queda por resolver
La salida de Sid Wilson es la que más preguntas deja abiertas. Qué dice Slipknot oficialmente, si es que dice algo. Qué pasa con la gira. Si hay un sustituto o si la banda decide operar con ocho miembros. Si Wilson habla públicamente en algún momento sobre los motivos. Esas respuestas no están todavía, y hasta que lleguen, todo lo demás es especulación.
Lo que sí está claro es que Slipknot en 2024 es una banda en transición permanente, y que esa transición tiene un coste simbólico que se acumula. Los fans que crecieron con Iowa lo sienten cada vez que cae otro nombre. Y la pregunta que queda flotando no es si Slipknot puede sobrevivir a estas pérdidas, porque evidentemente puede. La pregunta es qué queda de la idea original cuando termina el proceso.
Fuente original: SLIPKNOT – IGNEA – HIJOS DEL TERCER ACORDE.
