Mykki Blanco lleva tres singles publicados y ya está claro que CAFE PARADISO no va a ser un disco fácil de clasificar. El último en llegar, NYC Dogs, es electro-punk con punteos jangle, sintes que arañan y una batería que no pide permiso. El estribillo, «It was a dog in New York City», se repite como un mantra hasta que ya no puedes sacártelo de la cabeza. Eso no es un defecto. Es exactamente lo que se busca.

El tercer adelanto del álbum, que llegará en septiembre, sigue a Butt Sex, que tiraba hacia el dance-punk, y a Little Feet, que se movía en territorio R&B alternativo. Tres canciones, tres registros distintos. Si hay un hilo conductor, no es el género. Es la actitud.

Lo que hace Blanco en NYC Dogs no suena a nostalgia decorativa. Suena a alguien que conoce ese underground de primera mano y lo convoca sin pedir disculpas.

Un máster en Bellas Artes y un disco concebido como álbum de festival

CAFE PARADISO será el primer álbum de Mykki Blanco desde Stay Close to Music, publicado en 2022. Entre medias llegó el EP Postcards from Italia en 2023, y luego algo que no suele verse mucho en el circuito musical, Blanco se marchó a Suiza a cursar un máster en Bellas Artes. No es una pausa por agotamiento ni por conflicto con el sello. Es una decisión deliberada de ir a aprender algo fuera de la música.

Eso cambia la manera de escuchar el disco. No estamos ante un artista que ha estado tres años refinando su sonido en el estudio. Estamos ante alguien que salió del sistema, estudió arte de verdad, y volvió con un proyecto producido junto a Drew Lustman, también conocido como FaltyDL, productor con historial en el techno y el club más sofisticado. La combinación tiene sentido sobre el papel y, a juzgar por lo que se ha escuchado hasta ahora, también en la práctica.

El propio concepto detrás del disco, descrito como un «álbum de festival», sugiere algo pensado para sonar grande y en comunidad, no para el consumo individual con auriculares en el metro. Eso ya dice bastante sobre las intenciones.

El saxofón que no debería funcionar y funciona perfectamente

El detalle más interesante de NYC Dogs no es el estribillo repetitivo, aunque ese «hi-ayyyyyy» alargado es difícil de olvidar. Es el arreglo de saxofón. En una canción que vive del ruido punk y los sintes rugosos, meter un saxofón humeante debería romper el equilibrio. No lo rompe. Lo complica de una manera que hace la canción más interesante.

La referencia a Iggy Pop que flota sobre la producción no es gratuita. Hay algo en la energía de NYC Dogs que recuerda al Iggy más físico, más sucio, el que hacía del escenario un sitio peligroso. Blanco no imita ese espíritu. Lo actualiza desde una posición queer y nocturna que tiene su propia historia dentro del Nueva York que evoca la canción.

Con la información disponible por ahora, los tres singles apuntan a un disco que no va a quedarse quieto en ningún sitio demasiado tiempo. Del dance-punk al R&B alternativo al electro-punk con saxofón, Blanco parece estar construyendo algo que tiene más sentido como álbum completo que como colección de singles sueltos. La pregunta interesante no es solo cómo suena cada canción por separado, sino cómo encajan todas juntas en septiembre.

Lo que dice publicar esto ahora mismo

Hay algo relevante en el momento en que aparece un disco como CAFE PARADISO. La música que Blanco está presentando no está optimizada para el algoritmo. Un estribillo repetitivo que funciona como mantra, referencias al underground neoyorquino de los años setenta y ochenta, un saxofón que interrumpe el punk sin avisar. Nada de eso encaja en el molde del single pensado para playlist.

Y sin embargo funciona. O al menos los tres adelantos funcionan como canciones que tienen algo que decir más allá de los treinta segundos iniciales. En un momento en que buena parte de la música pop se produce pensando en el tiempo de atención de TikTok, Blanco está haciendo algo que exige que te quedes.

Eso no lo convierte automáticamente en un acto de resistencia heroica. Puede ser simplemente que Blanco hace lo que le sale y punto. Pero el resultado, de momento, es un disco que parece tener más capas de las que caben en un titular.

Septiembre como fecha y todo lo que queda por escuchar

La fecha de publicación de CAFE PARADISO está fijada para septiembre, aunque no se ha confirmado un día concreto más allá de lo que apuntan los adelantos. Tres singles en circulación y todavía queda todo el disco por delante.

Lo que hay que vigilar ahora es si Blanco y Lustman mantienen esa tensión entre géneros en el resto del álbum o si los tres singles han sido los momentos más arriesgados y lo que viene después es más uniforme. También qué pasa en directo con este material, porque un disco descrito como «álbum de festival» tiene que demostrar que esa etiqueta no es solo marketing.

Por ahora, NYC Dogs ladra fuerte. Que el disco entero tenga la misma mordida es lo que queda por ver.

Fuente original: Mykki Blanco evoca el Nueva York más glam y punk en ‘NYC Dogs’.

Conoce al autor del post

Publicidad

Los comentarios están cerrados.