Gloryhammer han estrenado vídeo para «Die With A Sword In My Hand», el nuevo single que llega cargado de toda la parafernalia épica que uno ya espera de ellos. Dragones, armaduras, sintetizadores que suenan a galaxia en llamas. La banda escocesa sigue siendo la banda escocesa, para bien y para quien lo disfrute. Mientras tanto, el documental de Linkin Park aterriza en cines, y Megascavenger anuncia disco nuevo. Tres noticias distintas, tres mundos que no se tocan entre sí, pero que juntas dibujan bastante bien el estado actual del metal en 2024.
Son noticias que llegan por separado y que cualquier medio agrupa en un mismo titular porque el volumen de información no para. Eso no significa que sean menores. Cada una tiene su propio peso y su propia historia detrás.
Gloryhammer y el arte de no tomarse en serio sin dejar de hacerlo bien
Gloryhammer llevan más de una década construyendo uno de los universos más absurdos y más consistentes del power metal europeo. La saga de Angus McFife, el Hammerspace, Dundee como epicentro de batallas interestelares. Lo que en manos de cualquier otra banda sonaría a broma de tres meses, ellos lo han convertido en una mitología propia con fans que se saben los nombres de los personajes mejor que los de sus propios vecinos.
«Die With A Sword In My Hand» es exactamente lo que el título promete. No hay trampa ni cartón. Si has escuchado Space 1992: Rise of the Chaos Wizards o Legends from Beyond the Galactic Terrorvortex, ya sabes más o menos qué te vas a encontrar. Coros épicos, guitarras que no piden permiso, teclados que suenan como si John Carpenter hubiera producido una película de Tolkien. El vídeo acompaña en el mismo registro.
La pregunta que tiene sentido hacerse aquí no es si esto es serio o no. Es si funciona. Y la respuesta, con la información disponible por ahora, apunta a que sí. Gloryhammer saben exactamente quiénes son y no se desvían. Eso, en un género donde muchas bandas se pierden intentando sonar más oscuras o más modernas de lo que son, tiene un valor que no es menor.
Lo que significa que Linkin Park llegue a los cines en 2024
El documental de Linkin Park en cines es otra cosa. Linkin Park no son una banda de metal en el sentido estricto, pero su sombra sobre dos décadas de música popular es innegable. Hybrid Theory fue el disco que muchos adolescentes de principios de los 2000 pusieron en su primer reproductor de MP3. Eso no se discute.
Lo que sí se puede discutir es qué significa llevar un documental de banda a los cines ahora mismo. El formato lleva años siendo una herramienta de relanzamiento de legado. Lo hicieron los Beatles con Get Back, lo hizo Taylor Swift, lo han hecho docenas de artistas que entienden que el cine da una legitimidad cultural distinta a la de una serie de streaming. Linkin Park no son ajenos a esa lógica.
La banda perdió a Chester Bennington en 2017. Lo que ha venido después ha sido una gestión del legado que no siempre ha sido fácil de leer desde fuera. El documental, del que por ahora no hay más detalles concretos en la información disponible, cae en un momento en que la banda acaba de anunciar nueva vocalista y nueva etapa. El timing no es casual. Nunca lo es.
Que esto llegue a los cines y no directamente a una plataforma dice algo sobre cómo quieren posicionar ese capítulo de su historia. El cine sigue siendo el formato que convierte un documento en acontecimiento. Eso lo saben sus managers igual que lo saben los directores de arte de cualquier sello grande.
Megascavenger y el death metal que no necesita permiso de nadie
Megascavenger es otro planeta. El proyecto de Rogga Johansson, uno de los músicos más prolíficos del death metal sueco, anuncia nuevo disco. Johansson lleva años siendo una especie de fuerza de la naturaleza dentro del death metal de la vieja escuela. El hombre tiene más proyectos activos que la mayoría de sellos medianos, y cada uno tiene su propia identidad aunque compartan ADN.
Megascavenger es de los más directos. Death metal sin adornos, sin pretensiones progresivas, sin mirar de reojo al mainstream para ver si alguien les presta atención. Con la información disponible por ahora no hay más detalles sobre título, fecha de lanzamiento ni sello, pero el simple anuncio ya activa a una comunidad que sigue este tipo de música con una fidelidad que muchos artistas con diez veces más visibilidad envidiarían.
Y eso es algo que merece un segundo de atención. El death metal de la vieja escuela tiene una base de oyentes que no necesita algoritmos para encontrar lo que le gusta. Sabe dónde buscar, sabe qué esperar y aparece cuando hay algo nuevo. Es uno de los pocos géneros donde la lealtad de la audiencia funciona casi al margen de cómo funcione el resto de la industria.
Tres movimientos distintos que apuntan en la misma dirección
Lo curioso de estas tres noticias juntas es que, sin proponérselo, retratan tres maneras distintas de sobrevivir en el metal hoy. Gloryhammer con una identidad tan marcada que se ha convertido en su propia marca. Linkin Park gestionando un legado enorme con herramientas culturales de peso. Megascavenger haciendo exactamente lo que lleva haciendo años sin cambiar de carril.
Ninguna de las tres estrategias es mejor que las otras. Las tres tienen sentido dentro de sus propios términos. Lo que hay que vigilar ahora es cómo aterriza cada una. El vídeo de Gloryhammer ya está fuera, así que la reacción del público es lo próximo. El documental de Linkin Park tiene que confirmar fechas y detalles de distribución. Y el disco de Megascavenger necesita título, fecha y tracklist para que la cosa sea real.
Tres frentes abiertos. Tres razones para seguir prestando atención.
Fuente original: GLORYHAMMER – LINKIN PARK- MEGASCAVENGER..
