FIRA B! no es solo un festival de Mallorca. Es también un mapa. Y este año ese mapa señala algo que a veces cuesta ver desde fuera de las islas o desde Madrid: que las escenas balear, catalana y valenciana llevan tiempo cocinando cosas que no encajan en ninguna caja fácil. Pop electrónico en catalán, garage rock mallorquín, folclore valenciano pasado por el dubstep. Cinco nombres que actúan el 6 y el 7 de noviembre, y que juntos dicen bastante sobre hacia dónde se mueve la música hecha en estas lenguas y estos territorios.
Lo que llama la atención de esta selección no es la variedad, que también. Es que ninguno de estos proyectos suena a propuesta de laboratorio ni a experimento sin público. Cada uno parte de un referente real, lo tuerce a su manera, y el resultado es música que se puede bailar, sentir o escuchar con atención. Las tres cosas, dependiendo del momento.
El pop electrónico en catalán tiene más colores de los que parece
LECOCQ, proyecto de Enric Mont, músico de origen catalán y francés, publica Sucre en 2026. El título no engaña. Parapents es disco-funky con todas las letras, de esos que te ponen a mover el pie antes de que te des cuenta. Amazona juega con percusiones nerviosas y sintetizadores que no se quedan quietos. No toquem de peus a terra insiste en el pop electrónico más bailable, y Nid d’oiseau, en francés, redondea un repertorio que suena a azúcar sintético bien trabajado. Nada de esto es accidental. Mont sabe exactamente qué quiere hacer y lo hace con una precisión que muchos proyectos de pop en catalán todavía están buscando. Actúa el viernes 6 de noviembre en Es Gremi, Sala 1.
Nineta, en cambio, lleva el pop electrónico en catalán a otro territorio. Mort a s’alegria tiene esa sensibilidad bedroom pop y DIY que hace que todo suene a algo hecho para uno mismo antes que para nadie más. La comparación con Robyn no es gratuita, porque Nineta no renuncia a las melodías bailables, pero tampoco fuerza nada. Veritats amargues crece sobre un beat que late como un pulso. Mercè se acerca a la electrónica ambiental, con sintetizadores y sonidos de pájaros que no chirrían. Sa creu recupera el synthpop más rítmico, con una voz que suena vulnerable encima de un pulso electrónico que no cede. Actúa el sábado 7 en Motorworld Mallorca.
Lo que pasa cuando el folclore no le tiene miedo a la electrónica más dura
FAIXA es el caso más radical de los cinco. El colectivo valenciano, nacido en 2022 entre l’Alcoià y el Comtat, cruza canto tradicional, percusiones y castañuelas con dubstep, UK bass, jungle y footwork. No como experimento puntual. Como proyecto sostenido, con un álbum homónimo publicado en 2024 y colaboraciones con artistas como Carles Dénia, Titana y Apa. Sus referencias incluyen las marchas moras y la Ruta del Bakalao, que es una combinación que sobre el papel parece imposible y en la práctica tiene mucho más sentido del que uno esperaría.
Lo que hace FAIXA no es decorar electrónica con folclore ni al revés. Es pensar el patrimonio musical valenciano desde dentro de géneros que llevan décadas explorando el ritmo y el bajo. El resultado es música que revitaliza sin musealizar, que no convierte la tradición en una pieza de vitrina. También actúan el sábado 7 en Motorworld Mallorca.
Pitxorines van por otro camino, pero con el mismo respeto hacia el material. El grupo mallorquín revisa el cancionero popular de la isla con arreglos propios que beben de la música clásica y el jazz. En Pere Gallerí, su colaboración con Judit Neddermann, el clarinete, las armonías y las percusiones terrosas entran de forma natural, sin artificios. Tira-li cocetes transmite una alegría rural y colectiva que no suena a recreación histórica. Sábado 7, también en Motorworld.
Una promesa de garage rock que todavía no tiene álbum, y eso es parte del atractivo
UR Bad son de Mallorca y hacen garage rock de guitarras afiladas, hooks directos y armonías vocales que funcionan. My Boyfriend Is a Serial Killer tiene un aire surfero que engancha rápido. Radioactive Girl recupera el garage sesentero sin sonar a copia. Pop Star coquetea con el hard rock de los setenta. Su último sencillo, Without Your Love, es quizá el más accesible de lo que han publicado hasta ahora.
El detalle importante es que todavía no tienen álbum de estudio. Eso significa que lo que se puede escuchar de ellos es una promesa sin confirmar del todo, lo cual, en un momento en que casi todo llega sobreexplicado y preempaquetado, tiene su propio valor. Verlos en directo el sábado 7 en Motorworld es una oportunidad para tomar posición antes de que la cosa crezca más.
Lo que queda por ver después del 7 de noviembre
Cinco proyectos, dos días, dos espacios distintos. FIRA B! concentra en un fin de semana lo que normalmente cuesta meses de seguimiento disperso para encontrar. La pregunta que queda después de repasar estos nombres no es si son buenos, que lo son, sino qué pasa con ellos cuando el festival termina.
LECOCQ tiene disco nuevo en 2026. FAIXA ya tiene álbum y colaboraciones que apuntan a más movimiento. UR Bad están en ese momento frágil y estimulante de antes del primer largo. Nineta y Pitxorines siguen construyendo desde sus escenas con una consistencia que no siempre recibe la atención que merece fuera de sus territorios. Lo que hay que vigilar a partir de aquí es si estas escenas consiguen que su trabajo llegue más allá de los circuitos propios. Porque el material está. La pregunta es si el resto del mapa musical también va a escucharlo.
Fuente original: 5 joyas de la escena balear, catalana y valenciana de FIRA B!.
