Cherry Red ha anunciado una reedición en doble vinilo de Fall Heads Roll, el álbum que The Fall publicó en 2005. La fecha prevista es el 13 de noviembre. No es una noticia que vaya a sacudir las listas ni a aparecer en los trending topics de ninguna red social, pero sí es una de esas noticias que le importan a la gente a la que le importa, y eso ya dice bastante.

The Fall grabó este disco en dos sitios bastante distintos entre sí. Parte en los Gracieland Studios de Lisa Stansfield, en Rochdale, en el norte de Inglaterra. Parte en los Gigantic Studios de Nueva York. Esa combinación geográfica, el norte obrero de Inglaterra mezclado con Nueva York, no es un detalle menor cuando hablamos de una banda que siempre tuvo mucho que ver con el lugar desde el que gritaba.

Mark E. Smith murió en enero de 2018. The Fall ya no existe. Lo que existe ahora son los discos, y la pregunta de cuántos de ellos merecen la atención que no siempre tuvieron en su momento.

Treinta y dos álbumes y una sola constante

The Fall es una de esas bandas que generan más respeto que escuchas reales. Todo el mundo sabe que estaban ahí, que eran importantes, que John Peel los adoraba y que Mark E. Smith era un personaje difícil de ignorar. Pero el catálogo de la banda, treinta y dos álbumes de estudio en cuatro décadas, intimida. No sabe uno bien por dónde entrar.

Fall Heads Roll salió en 2005, veintisiete años después del debut de la banda. Para entonces, The Fall había pasado por decenas de formaciones distintas. Smith era el único miembro permanente, el eje alrededor del cual rotaban músicos que llegaban y se iban, a veces de forma bastante abrupta. Era una banda que funcionaba como una dictadura creativa, y eso se nota en la música.

El disco llegó en un momento en que el post-punk estaba siendo redescubierto masivamente. Franz Ferdinand, Interpol, Editors, todo ese revival de principios de los 2000 que bebía, directa o indirectamente, de lo que bandas como The Fall habían hecho veinte años antes. Hay algo irónico en que los originales siguieran publicando discos mientras sus herederos llenaban festivales.

Lo que el vinilo doble dice sobre cómo se escucha este disco hoy

Cherry Red no es un sello que se mueva por impulsos sentimentales. Es un sello que sabe lo que hace con catálogos de música británica y que tiene un ojo bastante afinado para detectar qué reediciones tienen mercado real. Que hayan elegido Fall Heads Roll para este tratamiento en doble vinilo no es casualidad.

El formato físico, y el vinilo en particular, ha pasado de ser una rareza nostálgica a ser el único formato que todavía genera dinero de verdad en música grabada para ciertos catálogos. No para todos. Pero para bandas con una base de fans fiel, comprometida y dispuesta a pagar, el vinilo funciona. The Fall tiene exactamente ese tipo de audiencia.

Hay algo más aquí, y es la pregunta de qué significa reeditar un disco de 2005 en 2025. No estamos hablando de un clásico de los años setenta que nunca estuvo disponible en vinilo. Estamos hablando de un disco que tiene veinte años y que, con toda probabilidad, ya existía en vinilo cuando salió. La reedición no es solo un ejercicio de preservación. Es también una declaración de que este álbum merece ser escuchado de nuevo, con atención, en un formato que obliga a sentarse.

Eso tiene sentido con The Fall. No son música de fondo. Nunca lo fueron.

Cómo suena un disco grabado entre Rochdale y Nueva York

Fall Heads Roll es un disco que tiene la energía áspera que siempre definió a The Fall, pero con una producción que en 2005 sonaba más directa que en algunos de sus trabajos anteriores. Smith gruñe, declama, habla más que canta, y el grupo detrás de él funciona como una maquinaria que mezcla post-punk con algo que casi roza el rock alternativo de los noventa sin llegar a serlo del todo.

El hecho de que parte del disco se grabara en los estudios de Lisa Stansfield en Rochdale es uno de esos datos que parecen un chiste hasta que te das cuenta de que no lo es. Stansfield, conocida por un tipo de música completamente distinto, tenía un estudio en la misma ciudad del norte de Inglaterra de la que venía The Fall. Eso es todo. No hay ninguna conexión artística especial, solo geografía. Y eso, en cierto modo, es muy The Fall.

Con la información disponible por ahora, no está claro si esta reedición incluye material adicional, remasterización nueva o simplemente el álbum original en formato doble vinilo. Eso importa. Un doble vinilo del álbum original sin ningún extra es una cosa. Con caras adicionales de rarezas, maquetas o grabaciones en directo de esa época, es otra distinta. Cherry Red suele cuidar sus reediciones, pero hasta que haya más detalles, es mejor no dar por hecho que hay material inédito.

Lo que queda por saber antes del 13 de noviembre

La fecha está ahí, el 13 de noviembre, y el anuncio existe. Lo que falta es el detalle. Si hay contenido adicional, si hay notas de liner, si hay remasterización, si hay edición limitada o tirada estándar. Son preguntas que Cherry Red tendrá que responder antes de que los pedidos empiecen a moverse en serio.

Para quien ya conoce Fall Heads Roll, la decisión es sencilla. Para quien no ha entrado todavía en el catálogo de The Fall, este puede ser un punto de entrada tan válido como cualquier otro. No es el disco más famoso de la banda, pero tampoco es un disco menor. Es The Fall en 2005, todavía con Smith al frente, todavía con esa sensación de que la banda podía desmoronarse en cualquier momento y sin embargo seguía en pie.

Veinte años después, el disco vuelve en un formato que obliga a escucharlo de otra manera. Si eso es suficiente razón para comprarlo depende de cada uno. Pero la razón para prestarle atención está bastante clara.

Fuente original: Reedición en vinilo de Fall heads roll, de The Fall.

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