El tour de Oasis terminó en noviembre de 2025. Después de meses recorriendo Reino Unido, América, Asia y Australia, la banda se paró. Sin comunicado, sin gira europea anunciada, sin fechas de festival. Simplemente, silencio. Y eso, viniendo de una reunión que movilizó a millones de personas y que se convirtió en el evento cultural del año, resulta cuando menos llamativo.
Lo curioso es que Europa continental era, en teoría, el siguiente paso lógico. Oasis fueron más grandes aquí que en América. Francia, España, Alemania, Italia… mercados donde Definitely Maybe y (What’s the Story) Morning Glory? no son solo discos de culto sino parte del imaginario colectivo de una generación entera. Nadie anunció nada. Ni una fecha. Ni un festival. Nada.
Así que ahora mismo el deporte favorito de los seguidores de Oasis es especular, y en los últimos días esa especulación ha cogido velocidad, probablemente porque el documental de la banda llega al Festival de Venecia en cuestión de semanas.
Una reunión histórica que dejó Europa mirando desde fuera
Para entender dónde estamos hay que recordar de dónde venimos. La reunión de Oasis fue el anuncio musical más comentado de 2024. Liam y Noel Gallagher, separados desde 2009 tras la ruptura más ruidosa del rock británico contemporáneo, volvían a subirse al mismo escenario. Las entradas para los conciertos en Reino Unido se agotaron en minutos, generaron escándalo por los precios dinámicos, y acabaron convirtiéndose en un debate nacional sobre cómo funciona la venta de entradas en este país.
La gira fue enorme. Casi un tercio de las fechas se celebraron en suelo británico, lo que dice mucho sobre dónde sigue siendo más grande la banda y también sobre qué mercado quisieron priorizar. Pasaron por Norteamérica, por Asia, por Australia. Pero Europa continental, ese territorio donde Champagne Supernova todavía suena en la radio y donde las generaciones del noventa los veneraron con una intensidad casi religiosa, se quedó fuera del mapa.
Nadie ha explicado por qué. Y eso, en sí mismo, ya es una historia.
Lo que Liam dijo en julio y lo que Noel está grabando en algún sitio
En julio, Liam Gallagher publicó un tuit que decía bastante más de lo que pretendía. Bromeaba sobre la presión de sacar un disco nuevo con Oasis, con esa mezcla de humor y ansiedad que lo caracteriza. Decía que no estaba preparado para las críticas si el álbum no vendía cien millones de copias en la primera hora, no curaba el mal aliento de toda la nación ni hacía retroceder el tiempo para Cher. Su conclusión, dicha en tono de chiste pero con un fondo real, era que mejor daban algunos conciertos y ya.
Eso confirma dos cosas. Primera, que la banda va a volver a tocar. Segunda, que la presión sobre un posible disco nuevo es tan descomunal que el propio Liam la percibe como un obstáculo casi insalvable.
Por el lado de Noel, el NME recoge que Johnny Marr ha corroborado que Noel está grabando ideas, canciones en estado embrionario. Noel ya lo había mencionado en febrero. El problema es que nadie sabe si eso es material para Oasis o para High Flying Birds, su proyecto en solitario. Y siendo honestos, lo segundo parece más probable a estas alturas. Porque la pregunta que habría que hacerse es qué tamaño tendría que tener el primer single de un disco nuevo de Oasis para estar a la altura de todo lo que esta reunión ha prometido. La respuesta da vértigo.
El peso de ser la banda más esperada del mundo sin haber grabado nada en décadas
Aquí está el problema real. Oasis llevan sin publicar música nueva desde Dig Out Your Soul, que salió en 2008. Diecisiete años. En ese tiempo el streaming ha reconfigurado completamente cómo se consume, se descubre y se valora la música. Los artistas que no publican con regularidad desaparecen del algoritmo. Oasis son una excepción rarísima, una banda que sigue siendo relevante sin haber dado señales de vida durante casi dos décadas, sostenida únicamente por el peso de su catálogo y por la mitología de la ruptura.
Esa mitología funcionó perfectamente como motor de la reunión. Pero un disco nuevo es otra cosa. Un disco nuevo se mide, se compara, se disecciona. Y la expectativa que hay sobre lo que Noel y Liam podrían hacer juntos en un estudio en 2026 es tan desproporcionada que cualquier resultado va a decepcionar a alguien, probablemente a mucha gente.
Lo que Liam dijo en ese tuit no era solo humor. Era la descripción exacta del problema.
Lo que hay que vigilar de aquí a fin de año
El documental que llega a Venecia es el próximo punto de atención. No porque vaya a resolver nada, sino porque suele ser el tipo de movimiento que precede a un anuncio. Las bandas no sacan documentales en festivales de cine de primer nivel sin tener algo más preparado detrás.
Los rumores que circulan ahora mismo apuntan a varias direcciones, una gira británica y europea para 2027, una residencia en Manchester, una vuelta a Knebworth, donde tocaron en 1996 ante 250.000 personas en dos noches que se convirtieron en parte del mito. Glastonbury también aparece en las conversaciones, aunque desde la organización ya han dicho que sus cabezas de cartel para el año que viene están cerradas.
Con la información disponible por ahora, lo único que se puede afirmar con seguridad es que Oasis van a tocar. Cuándo, dónde y en qué formato, eso sigue sin saberse. Y la pregunta que realmente importa, si habrá música nueva y qué aspecto tendrá, todavía no tiene respuesta. Puede que Noel la esté grabando ahora mismo en algún estudio. Puede que lo que está grabando no tenga nada que ver con Oasis. Puede que la reunión sea, de momento, exactamente lo que fue, una gira, nada más y nada menos. Eso también sería una respuesta.
Fuente original: Oasis, parados desde noviembre: ¿qué es lo siguiente?.
