El 6 de noviembre llega la edición ampliada de For Your Pleasure, el segundo álbum de Roxy Music, publicado originalmente en 1973. La noticia la confirma Efe Eme y, aunque los detalles del contenido adicional no están del todo desglosados en lo publicado hasta ahora, sí se sabe que la Super Deluxe incluirá material inédito o raramente escuchado. Los formatos disponibles van desde el doble vinilo y el doble CD hasta el Blu-ray, el digital y una edición de tres CDs con DVD. Es decir, la gama completa para coleccionistas que quieran gastarse el dinero de distintas maneras.
Que se reedite For Your Pleasure en 2024 no es un capricho ni una operación de marketing sin sustancia. Es que el disco lo aguanta. Lo aguanta todo.
El disco que demostró que el art rock podía tener dientes
Roxy Music llegó a su segundo álbum con una velocidad que ahora resulta casi imposible de imaginar. El debut homónimo había salido en 1972. For Your Pleasure apareció en marzo de 1973, menos de un año después. Y no era un disco de relleno ni una repetición del primero. Era un paso adelante tan claro que dejó a buena parte de la crítica sin palabras y a Brian Eno fuera de la banda, porque el espacio se había vuelto demasiado pequeño para dos egos de ese tamaño.
La salida de Eno tras este álbum es uno de esos momentos de la historia del rock que todavía generan debate. ¿Qué habría pasado si se hubiera quedado? ¿Hasta dónde habrían llegado juntos? Son preguntas sin respuesta, pero útiles para entender la tensión creativa que impregna cada canción del disco. Hay algo en For Your Pleasure que suena a dos fuerzas tirando en direcciones opuestas, y esa tensión es exactamente lo que lo hace grande.
Bryan Ferry llevaba ya entonces la voz como si fuera un instrumento diseñado para la ambigüedad. Glamuroso y distante, irónico y sincero al mismo tiempo. El resto de la banda, con Phil Manzanera en guitarra y Andy Mackay en saxofón y oboe, construía un sonido que no encajaba del todo en ninguna caja. No era glam rock aunque compartía escenario con él. No era avant-garde aunque tomaba prestadas sus herramientas. Era Roxy Music, que era una categoría propia.
Por qué este disco sigue siendo difícil de colocar en una lista de reproducción
Las reediciones de discos clásicos tienen un problema frecuente. Se anuncian como si el álbum original necesitara justificarse, cuando en realidad lo que necesita es contexto. For Your Pleasure no necesita que nadie lo defienda. Lo que sí puede hacer una edición ampliada bien construida es abrir una ventana al proceso, mostrar cómo se llegó hasta ahí, qué se dejó fuera, qué variantes existieron.
El problema con el streaming y con la manera en que se consume música ahora mismo es que discos como este sufren. No porque sean peores que lo que está de moda, sino porque su lógica interna no está pensada para el shuffle. For Your Pleasure es un álbum que funciona de principio a fin, con su apertura con
