Andi Deris lleva con Helloween desde 1994. Más de treinta años al frente de una banda que, cuando fichó por ella, ya cargaba con el peso de haber inventado buena parte del power metal europeo. No era un trabajo fácil entonces. Tampoco lo es ahora, con la reunificación de la formación clásica todavía reciente y el nombre de la banda sonando más fuerte que en mucho tiempo. Que Deris haya accedido a hablar antes de su paso por Leyendas del Rock dice algo sobre el momento en que está Helloween.

Leyendas del Rock es uno de esos festivales que no necesita presentación dentro del circuito del metal español. Helloween en ese escenario no es un relleno de cartel. Es un titular. Y cuando una banda de ese tamaño se sienta a hablar antes de subir al escenario, normalmente hay algo que quieren dejar claro.

Lo que se puede extraer de esta entrevista, con la información disponible, es que Deris no está en modo promoción mecánica. Está hablando de una banda que lleva décadas funcionando con una tensión interna interesante, la de mantener viva una identidad muy marcada sin convertirse en museo de sí misma.

Treinta años después de entrar por la puerta de atrás

Cuando Andi Deris entró en Helloween en 1994, la banda acababa de perder a Michael Kiske, su voz más icónica. Kiske era la voz de Keeper of the Seven Keys. Era, para mucha gente, la voz de Helloween sin más. Que Deris aguantara el tirón durante décadas, que la banda siguiera siendo relevante y que encima terminara compartiendo escenario con Kiske en la reunificación del Pumpkins United Tour, es una historia que no tiene muchos equivalentes en el metal europeo.

Eso no se construye con nostalgia. Se construye con trabajo, con discos que tenían que sostenerse solos sin el paraguas del legado clásico. Deris grabó álbumes como Master of the Rings, The Time of the Oath o Better Than Raw en una época en que el power metal no era precisamente la apuesta segura del mercado. Los hizo porque eran la banda que eran, no porque el algoritmo les dijera que era buen momento.

La reunificación con Kiske y Kai Hansen cambió la ecuación. De repente Helloween tenía tres cantantes con historia propia dentro del grupo y una expectativa brutal sobre qué iba a salir de ahí. El álbum homónimo de 2021 respondió a esa pregunta con bastante solvencia, y la gira que vino después demostró que el público estaba dispuesto a llenar recintos grandes para verlos.

Lo que significa tocar en Leyendas del Rock en este momento

El metal en directo en España tiene una salud que muchos otros géneros envidiarían. Leyendas del Rock lleva años siendo la prueba de que hay un público fiel, que no necesita que la banda esté en Spotify editorial para comprar una entrada. Ese público compra la entrada porque sabe lo que va a ver. Sabe que Helloween va a tocar durante más de dos horas, que va a haber canciones de los Keeper, que Deris y Kiske van a compartir partes vocales que en el papel no deberían funcionar tan bien como funcionan.

Eso es lo que hace interesante este momento para la banda. No están dependiendo del ciclo de lanzamiento para justificar la gira. Están en un punto en que el directo tiene valor propio, independiente de si hay disco nuevo en camino o no. Para una banda de su generación, eso es una posición de fuerza poco habitual.

La industria lleva años presionando a los artistas para que publiquen constantemente, para que cada gira vaya atada a un lanzamiento, para que el contenido no pare. Helloween, en este ciclo, parece estar operando con otra lógica. Tocan porque tienen algo que ofrecer en escenario, no porque el calendario de marketing lo exija.

Una banda con tres voces y el problema interesante de cómo repartirlas

Con la información disponible por ahora, no se puede saber qué setlist preparan para Leyendas del Rock ni qué peso tienen las canciones de la era Deris frente a las de la era Kiske. Pero esa pregunta es, en sí misma, uno de los aspectos más fascinantes de Helloween en su configuración actual.

Deris tiene una voz con más garra, más suciedad en los bordes. Kiske tiene ese tenor limpio que suena como si el power metal hubiera sido diseñado específicamente para él. Que los dos compartan micrófono en el mismo escenario no es un truco de marketing, es una tensión musical real que obliga al arreglo, a decidir quién canta qué y por qué. Eso da lugar a versiones en directo que no son iguales a las del disco, y eso siempre es señal de que algo vivo está pasando.

Hansen al fondo, con su guitarra y su historia como fundador de la banda, añade otra capa. Helloween en directo ahora mismo es una banda con demasiada historia encima como para no ser interesante, pero también con suficiente tensión interna como para que esa historia no los paralice.

La pregunta que queda abierta después de Leyendas del Rock

Lo que toca vigilar a partir de aquí es si esta configuración de la banda tiene continuidad en estudio. El álbum de 2021 fue el primero con la formación reunificada. ¿Hay un segundo? ¿Cómo se negocia entre tres egos con trayectorias propias muy marcadas lo que va a sonar en el próximo disco?

Deris habló antes del festival. Eso es una señal de que hay algo que contar, aunque no sepamos todavía exactamente qué. La actuación en Leyendas del Rock va a ser un termómetro, no solo del estado de forma en directo, sino del lugar que ocupa Helloween en el metal europeo de 2025. Una banda que lleva más de cuarenta años en esto y que todavía genera este tipo de conversación no está en modo despedida. Está en otra cosa.

Fuente original: HELLOWEEN – Entrevista con Andi Deris, antes de LEYENDAS DEL ROCK.

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