Charli xcx lleva semanas construyendo el rollout de Music, Fashion, Film con una lógica que no se parece a casi nada que esté pasando ahora mismo en la industria. Junto a cada single oficial ha aparecido, de forma silenciosa y casi clandestina, una canción extra. Sin comunicado de prensa. Sin campaña. Sin Spotify. Las tres caras B de este disco, I Keep Thinking Bout You Every Single Day and Night, Playboy Bunny e If You Take Away The Music Then What Has She Got?, han llegado exclusivamente a través de una cuenta de Instagram secundaria que ahora mismo está en privado y en vinilos de 7 pulgadas. Y Charli en persona dio permiso para piratear el audio. Eso no es un accidente. Es una decisión.

Lo que hace que esto sea relevante no es solo el gesto romántico de distribuir música fuera del circuito habitual. Es que estas tres canciones, según la propia artista, no son descartes. Son piezas que definen lo que Music, Fashion, Film acabó siendo, aunque no estén dentro. Eso dice mucho del disco que viene. Y dice bastante más sobre cómo Charli xcx entiende ahora mismo su relación con su propio trabajo.

De ‘brat’ al volantazo de las guitarras glitcheadas

brat fue el disco que convirtió a Charli xcx en un fenómeno cultural de escala masiva en 2024. Un color, un estado de ánimo, un meme, una estética entera. El problema con ese tipo de éxito es que te encadena a una expectativa. Y Charli, que lleva más de una década esquivando exactamente ese tipo de trampa, ha optado por el camino más incómodo posible.

Music, Fashion, Film no es el sucesor lógico de brat si lo que buscas es continuidad estilística. Los singles que han ido llegando apuntan a algo mucho más rockero, más áspero, más alejado de la pista de baile que definió su etapa anterior. Rock Music, el primer single, ya dejó claro que el giro era real. No una pincelada de guitarras sobre una base electrónica, sino una reorientación completa del sonido. Para alguien que construyó su identidad sobre el hyperpop y el club, eso es un riesgo que no todo artista en su posición estaría dispuesto a asumir.

Los b-sides son la capa que explica ese proceso desde dentro. Charli ha descrito los emparejamientos entre singles y caras B como canciones que son «totalmente opuestas una de la otra, para encontrar la idea principal de ambas». No es merchandising. Es arquitectura.

Lo que dice sobre el streaming dejar tus mejores canciones fuera de él

Aquí está el detalle que más me interesa de todo este asunto. Tres canciones que la propia artista describe como esenciales para entender el disco no están en Spotify, no están en Apple Music, no están en ninguna plataforma. Están en un vinilo de 7 pulgadas y en una cuenta de Instagram privada. Y Charli ha dado permiso explícito para piratearlas.

Eso es una declaración de intenciones bastante clara sobre qué piensa del streaming como único canal válido de distribución. No es la primera vez que un artista juega con la exclusividad del formato físico, pero sí es llamativo que sea Charli xcx, una artista que ha construido gran parte de su carrera sobre la cultura digital y el consumo online, quien lo haga de esta manera y en este momento.

El streaming ha normalizado la idea de que todo tiene que estar disponible en todo momento para todo el mundo. Lo que Charli está haciendo aquí es lo contrario. Está creando fricción deliberada. Está diciendo que hay música que merece otro tipo de relación con el oyente, una que implique algo más que pulsar play en el móvil. Si eso es una postura artística o una estrategia de marketing disfrazada de postura artística es una pregunta legítima. Pero el resultado, que la gente hable de estas canciones y las busque activamente, funciona de todas formas.

Tres canciones que merecen escucharse con atención

I Keep Thinking Bout You Every Single Day and Night es la cara B de Rock Music y su opuesto exacto en términos de producción. Donde el single tiene caos y guitarras procesadas, aquí hay solo órganos y ningún atisbo de percusión. Una balada que suena a espacio vacío. La letra, en cambio, mantiene el tono irónico y filoso que caracteriza a Charli en esta era, con preguntas sobre identidad, deseo y las capas que la gente construye alrededor de sí misma para consumo público.

Playboy Bunny es probablemente la más directamente accesible de las tres y, según los datos disponibles de YouTube, también la más vista. Tiene sentido. Es la más abiertamente punk de todo lo que ha salido en esta era, con una letra que va directo a la yugular de la lógica de la industria musical contemporánea. «Escribe una canción con una palabra / Escribe una canción como un eslogan / Escribe una canción e imprímela en una camiseta». Si eso no te suena a crítica al estado actual del pop mainstream, escúchalo otra vez. Y luego está la frase que resume mejor que nada la autoconciencia de Charli como artista: «Toda mi música suena igual / Bueno, eso es porque la he hecho yo». Hilarante y completamente desarmante al mismo tiempo.

If You Take Away The Music Then What Has She Got? es la más rara de las tres. Charli nunca había sonado tan cerca de Avril Lavigne, eso primero. Y al mismo tiempo nunca había difuminado tanto la frontera entre rock e electrónica, paradójicamente separando con mucha claridad sus dos mitades. La pregunta del título, que es básicamente toda la letra, funciona como un guiño a cómo se percibe a los artistas pop desde fuera, reducidos a su estética, su imagen, su marca. Y la respuesta está en el nombre del disco.

Lo que queda por resolver antes del lanzamiento

Charli ha prometido que está «pensando en encontrar una forma» de que estas canciones lleguen a más gente. Eso no es una confirmación de nada. Puede significar un lanzamiento en streaming en algún momento, puede significar más vinilos, puede significar que acaben apareciendo en una edición deluxe del disco, o puede no significar nada concreto todavía.

Lo que sí está claro es que Music, Fashion, Film se está construyendo como un objeto con más capas de las que suelen tener los discos de pop en 2025. No solo el álbum en sí, sino todo lo que orbita alrededor. Las caras B, los vídeos, la cuenta privada de Instagram, el permiso para piratear. Todo forma parte de algo.

La pregunta que queda abierta no es si el disco va a ser bueno. Es si el público que llegó a Charli xcx con brat va a estar dispuesto a seguirla hasta aquí. Y si no lo está, si eso le importa a ella en alguna medida.

Fuente original: Los B-Sides de Charli xcx: lo mejor de ‘Music, Fashion, Film’ no está en streaming.

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