Nikki Sixx ha vuelto a hablar de Vince Neil. No para esquivar el tema, sino para ponerlo sobre la mesa con una frase que no deja mucho margen de interpretación: el cantante de Mötley Crüe «ha aguantado mucha mierda por su voz a lo largo de los años». Eso lo dice el bajista y cerebro de la banda, no un fan defendiendo a su ídolo en un foro. Y eso cambia bastante el peso de las palabras.

La semana también trae un nuevo single de In Vain, la banda noruega de metal progresivo que lleva años construyendo un catálogo sólido sin hacer demasiado ruido fuera de los círculos que saben buscar. Dos noticias que no tienen nada que ver entre sí en apariencia, pero que juntas dibujan bien el estado actual del metal: una banda legendaria gestionando su propio desgaste en público, y una banda de segunda línea recordando que el género sigue produciendo música nueva que merece atención.

Vince Neil lleva décadas siendo el blanco más fácil del metal

La voz de Vince Neil ha sido objeto de crítica desde que Mötley Crüe volvió a los escenarios. Las grabaciones de conciertos circularon por internet, los comentarios se acumularon, y el debate sobre si la banda debería seguir girando se convirtió en uno de esos temas recurrentes que el fandom del metal mastica sin parar.

Que Nikki Sixx salga ahora a decir que su compañero ha aguantado mucha presión por eso no es una novedad musical, es una declaración de postura. Sixx no está diciendo que la voz de Neil esté perfecta. Está diciendo que el nivel de ensañamiento ha sido desproporcionado. Y probablemente tiene razón en eso.

Mötley Crüe viene de una de las giras más polémicas de los últimos años. La banda que prometió no volver volvió, y lo hizo en un contexto donde cualquier imperfección vocal quedaba amplificada por miles de teléfonos móviles grabando desde el público. Neil entró en esa gira con décadas encima, con una historia personal complicada, y con el escrutinio de una fanbase que en parte quería que funcionara y en parte esperaba que no. Es un escenario difícil para cualquiera.

Lo que dice esto sobre cómo el metal trata a sus propios mitos

El metal tiene una relación extraña con sus iconos envejecidos. Por un lado los reverencia, por otro los destruye en cuanto muestran cualquier signo de debilidad. No es un fenómeno exclusivo del género, pero sí se da con una intensidad particular aquí, donde la potencia vocal y la presencia escénica forman parte del contrato no escrito entre artista y público.

Vince Neil no es el único que ha pasado por ese filtro. Rob Halford, Ozzy Osbourne, Bruce Dickinson después del cáncer de garganta. Cada uno ha tenido que gestionar públicamente el deterioro o la transformación de algo que durante décadas fue su herramienta principal. La diferencia es que algunos de ellos han tenido más narrativa de redención disponible, y otros han quedado más expuestos.

Lo que hace Sixx al hablar así es intentar construir algo de esa narrativa para Neil. Si funciona o no depende de lo que pase a partir de aquí en los escenarios, no de lo que diga el bajista en una entrevista. Pero la intención está ahí, y merece ser leída en ese contexto.

Mientras tanto, In Vain publica un nuevo single. La banda noruega lleva desde 2003 trabajando en un metal que mezcla progresivo, death melódico y elementos atmosféricos sin que eso suene a collage forzado. Con la información disponible por ahora sobre este nuevo corte, lo que se puede decir es que la banda sigue activa y sigue generando material. En un género donde muchas bandas de su nivel de visibilidad desaparecen entre discos, eso ya cuenta.

In Vain y el sonido que no necesita apellidos para sostenerse

In Vain es el tipo de banda que debería tener más conversación alrededor. No porque necesiten validación externa, sino porque hacen exactamente lo que el metal progresivo debería hacer y rara vez hace bien: construir canciones que tienen estructura sin que esa estructura aplaste lo emocional.

Si esta nueva etapa sigue el camino que apuntaban en trabajos anteriores, el single probablemente mezcle pasajes de intensidad técnica con momentos de respiración melódica. La voz limpia conviviendo con el extremo. Arreglos que no están ahí para demostrar que saben tocar, sino para que la canción llegue a donde tiene que llegar.

Con la información disponible por ahora es difícil ir más lejos sin inventar cosas. Lo que sí se puede decir es que el momento en que una banda como In Vain saca material nuevo es el momento en que vale la pena prestar atención, porque no lo hacen para llenar un calendario de lanzamientos ni para alimentar un algoritmo. Lo hacen cuando tienen algo que decir.

Lo que queda por ver en los próximos meses

Con Mötley Crüe, la pregunta que nadie acaba de responder es si habrá más giras, más material nuevo, o si la banda está en una fase de gestión de legado sin demasiado movimiento hacia adelante. Las declaraciones de Sixx sobre Neil sugieren que hay intención de seguir, pero una intención declarada en una entrevista no es lo mismo que un anuncio oficial de nada.

Con In Vain, el single es probablemente la antesala de algo más grande. Un disco, quizás. Una gira europea, quizás. Las bandas de ese circuito no suelen soltar singles sueltos sin que haya algo detrás. Habrá que esperar a que lleguen más detalles.

Lo que sí queda claro esta semana es que el metal sigue siendo un género donde conviven sin problema los dinosaurios mediáticos y las bandas que trabajan en silencio. Y que a veces las noticias más interesantes no son las más ruidosas.

Fuente original: MÖTLEY CRÜE – IN VAIN – Burgos Heavy Metal..

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