Kiko Veneno tiene nuevo disco y se llama Precisamente. Sale el 6 de noviembre en vinilo, casete, CD y digital. Y la portada la ha pintado Miquel Barceló. Eso ya dice bastante sobre el tipo de operación que hay aquí, antes de escuchar ni un segundo de música.

No es un detalle menor. Barceló es uno de los pintores españoles más reconocidos internacionalmente, con obra en el Palacio de las Naciones Unidas en Ginebra y en museos de medio mundo. Que Kiko Veneno lo llame para vestir su disco no es marketing. Es una declaración de intenciones sobre dónde se sitúa este proyecto.

Además del anuncio de portada, hay un nuevo adelanto del álbum. Se llama «Olivia» y tiene algo que no es habitual en Kiko Veneno: aparece cantando en francés. También hay una aparición vocal de alguien más, aunque los datos disponibles no especifican de quién se trata.

Kiko Veneno a estas alturas de la película

Kiko Veneno lleva desde los años setenta haciendo exactamente lo que le da la gana. Empezó con Peret y Camarón, grabó Veneno en 1977 junto a Raimundo Amador y su hermano Rafael, y desde entonces ha construido una carrera que no encaja bien en ninguna categoría. No es flamenco puro, no es pop, no es rock, no es nada que se pueda etiquetar con comodidad. Eso, que en otro artista sería un problema comercial, en él se ha convertido en su mayor activo.

Sus discos no salen cada año. Nunca ha funcionado así. Kiko Veneno publica cuando tiene algo que decir, no cuando el calendario lo exige. Eso lo aleja del ritmo de la industria actual, donde la presión es sacar singles cada pocas semanas para no desaparecer del algoritmo. Él lleva décadas ignorando ese tipo de urgencia y todavía tiene público que lo espera.

Precisamente llega con formato físico completo, vinilo incluido. En 2024, eso también es una postura.

Lo que une a un pintor de talla mundial con un músico de culto

La conexión entre Barceló y Kiko Veneno no es tan extraña como puede parecer a primera vista. Los dos son mediterráneos, los dos han construido lenguajes propios que no se parecen mucho a lo que hacían sus contemporáneos, y los dos tienen una relación con la materia, con la textura, que va más allá de lo decorativo. Barceló trabaja el barro, la cera, los pigmentos como si peleara con ellos. Kiko Veneno trabaja las canciones de una forma parecida, mezclando elementos que no deberían funcionar juntos y consiguiendo que suenen inevitables.

Que la portada de un disco sea una obra de Barceló cambia la percepción del objeto antes de ponerlo a sonar. El vinilo deja de ser solo soporte de música y se convierte en algo que tiene sentido tener en las manos. Eso importa en un momento en que la mayoría de los discos se consumen como archivos de audio sin imagen asociada, sin peso, sin presencia física.

La industria lleva años diciéndonos que el formato no importa, que lo único que cuenta es el stream. Kiko Veneno y Barceló juntos en una portada de vinilo son un argumento en contra bastante sólido.

Cantar en francés no es un accidente

«Olivia» es el adelanto que acompaña al anuncio de portada. Y lo primero que llama la atención es el francés. Kiko Veneno cantando en francés no es algo que haya pasado muchas veces, que se sepa. No es un gesto aleatorio en un artista que cuida mucho cada decisión dentro de una canción.

Con la información disponible por ahora, no se puede decir mucho más sobre el sonido del disco. Lo que sí se puede decir es que un artista que a estas alturas decide cantar en otro idioma no lo hace para ampliar mercado. Lo hace porque esa canción lo pedía así. Esa lógica, la de servir a la canción por encima de cualquier otra consideración, es exactamente lo que ha hecho que Kiko Veneno siga siendo interesante décadas después de su debut.

La aparición vocal de otra persona en «Olivia» es otro dato que queda pendiente de confirmar. Puede ser irrelevante o puede ser lo más importante del disco. Sin más información, lo honesto es dejarlo ahí.

El 6 de noviembre y lo que queda por saber

La fecha está fijada. El 6 de noviembre Precisamente llega en todos los formatos, incluido el casete, que en 2024 ya no es nostalgia barata sino una apuesta deliberada por un objeto con carácter. Lo que no se sabe todavía es cuántas canciones tiene el disco, quién ha producido, si hay más colaboraciones, o si habrá gira asociada.

Kiko Veneno en directo es otra cosa. Si Precisamente viene acompañado de fechas de conciertos, eso completará el cuadro. Pero de momento la pregunta más inmediata es qué más adelantos salen antes del 6 de noviembre y si el resto del disco mantiene esa disposición a salirse del guion que ya apunta «Olivia».

Una portada de Barceló, un adelanto en francés y un artista que lleva cincuenta años sin pedir permiso para hacer lo que quiere. El disco todavía no ha salido y ya tiene más personalidad que la mayoría de lo que aparecerá en listas este otoño.

Fuente original: Miquel Barceló ha creado la portada del nuevo disco de Kiko Veneno.

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