Mick Harvey y Amanda Acevedo acaban de publicar ‘Song for Aurora’, el nuevo single que adelanta Psychedelia in White, su tercer álbum de estudio. El disco llega el 4 de septiembre a través de Mute, el sello que ha acompañado a Harvey en buena parte de su trayectoria más reciente. No es un anuncio cualquiera. Mick Harvey lleva décadas construyendo un catálogo que muy poca gente escucha con la atención que merece, y cada movimiento suyo merece al menos unos minutos de pausa.

‘Song for Aurora’ combina fragmentos de letras que orbitan alrededor de la mitología, el amor, la pérdida y el misticismo, según lo que se puede leer en la información disponible. Eso es lo que promete el álbum en conjunto, y esta canción parece funcionar como una especie de declaración de intenciones. Queda por escuchar hasta dónde llega esa promesa.

La colaboración entre Harvey y Acevedo no es nueva. Ya llevan dos discos juntos antes de este, lo que significa que no estamos ante un experimento de laboratorio ni ante una colaboración de conveniencia armada para el ciclo de prensa. Hay un trabajo previo, hay una dinámica establecida, y eso cambia bastante cómo se lee un tercer álbum.

Dos discos antes de este, y un sello que no suele equivocarse

Mick Harvey es uno de esos nombres que aparecen en la historia de la música australiana de las últimas cuatro décadas de formas muy distintas. Cofundador de The Birthday Party y pieza central de Nick Cave and the Bad Seeds durante años, Harvey lleva tiempo construyendo una carrera en solitario que mezcla su propio material con proyectos de traducción musical, como sus versiones de Serge Gainsbourg, que siguen siendo de lo más interesante que ha hecho cualquiera con el catálogo del francés.

Amanda Acevedo entra en esta ecuación como voz y presencia compositiva, y el dúo que forman tiene una identidad bastante clara si se escuchan sus trabajos anteriores. No es Harvey con una cantante de acompañamiento. Es otra cosa.

Mute es el sello. Eso también dice algo. Es el mismo sello que tiene a Depeche Mode, a Laibach, a Wire. No es un sello que firme proyectos por rellenar catálogo. Que Psychedelia in White salga por ahí en septiembre de 2025 indica que alguien en esa casa cree en lo que hay dentro.

Lo que dice publicar un disco así en 2025

Hay algo que vale la pena señalar cuando un artista como Harvey saca material nuevo. No lo hace para el algoritmo. No hay estrategia de contenido detrás, no hay single cada tres semanas para mantener la presencia en playlists editoriales. Hay un disco, hay una fecha, hay un sello físico. Eso ya es una postura en el mercado actual.

El problema con la industria musical ahora mismo no es la falta de música. Es exactamente lo contrario. Hay tanta música disponible en todo momento que los discos que no tienen un aparato de marketing detrás desaparecen antes de que nadie los encuentre. Un artista de la trayectoria de Harvey tiene cierta base de oyentes que lo va a buscar, pero fuera de ese círculo, el descubrimiento es casi imposible sin que alguien lo señale.

Y eso es una disfunción real. No una queja nostálgica. Un disco como este, que trabaja con mitología, misticismo y pérdida, que no encaja en ninguna categoría de mood playlist, que no tiene un gancho de verano ni un beat de TikTok, tiene todas las papeletas para pasar completamente desapercibido para una generación entera de oyentes que podría conectar con él si alguien se lo pusiera delante.

La pregunta no es si el disco es bueno. La pregunta es quién va a escucharlo.

Misticismo y pérdida, pero sin saber todavía cómo suenan

Con la información disponible por ahora, lo que se puede decir de ‘Song for Aurora’ es que trabaja con fragmentos de letras, lo que sugiere una estructura lírica no convencional, más cercana al poema o al collage que a la canción con verso y estribillo marcados. Si eso es así, encaja con lo que Harvey ha hecho en otros momentos de su carrera, donde la narrativa importa tanto como la melodía.

El título del álbum, Psychedelia in White, apunta a algo que no es exactamente psicodelia en el sentido más obvio del término. No hay que esperar guitarras de doce cuerdas ni capas de reverb de los sesenta. Harvey no trabaja así. Si hay psicodelia aquí, probablemente sea más de estado mental que de paleta sonora. Más Nick Drake que Jefferson Airplane, si se puede usar esa referencia como orientación aproximada.

La voz de Acevedo, que en trabajos anteriores ha funcionado como contrapeso a la austeridad de Harvey, será probablemente el elemento que ancle emocionalmente lo que el disco quiere decir sobre el amor y la pérdida. Eso es especulación razonada, no certeza. Lo que se puede decir con seguridad es que el dúo ha demostrado antes que saben cómo repartir el peso entre los dos sin que ninguno aplaste al otro.

Septiembre y lo que queda por confirmar

El 4 de septiembre es la fecha. Quedan semanas por delante, y lo normal sería que Mute y el equipo del dúo fueran soltando algún detalle más antes de entonces. Si hay más singles, si hay alguna presentación en vivo, si el disco viene acompañado de algún formato físico que valga la pena.

Lo que hay que vigilar es si ‘Song for Aurora’ consigue abrir el disco a oyentes que no conocen el trabajo previo de Harvey. Ese es el movimiento difícil. Los que ya están, ya están. La pregunta es si este tercer álbum con Acevedo llega a alguien nuevo, o si se queda, como tantos discos interesantes, circulando solo entre los que ya sabían que tenían que buscarlo.

Septiembre dirá.

Fuente original: Mick Harvey y Amanda Acevedo estrenan su nuevo single.

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