Jairo Zavala lleva años construyendo un mundo sonoro propio bajo el nombre Depedro, un proyecto que siempre ha tenido la guitarra como columna vertebral. Por eso llama la atención que el segundo adelanto de su próximo álbum, Furia y calma, llegue construido sobre piano. La canción se llama «Va a llover» y la comparte con Iván Ferreiro, uno de los nombres más sólidos de la música en castellano de las últimas dos décadas.

No es un feat de relleno. Ferreiro no aparece de adorno en un estribillo. Comparte la voz, lo que significa que la canción tiene dos centros de gravedad, dos maneras de decir las cosas, dos timbres que tienen que encontrar un punto en común. Que eso funcione o no es la pregunta que tiene sentido hacerse ahora mismo.

Este es el segundo adelanto del disco. El primero fue «Los tercos», a dúo con la cantautora mexicana Vivir Quintana. Dos canciones, dos colaboraciones, dos voces distintas. Depedro está construyendo Furia y calma como un disco de encuentros.

Jairo Zavala y el piano, una combinación que no es habitual

Depedro ha vivido durante años en un espacio sonoro muy reconocible. Guitarra acústica, influencias del folk americano, del blues, del country más seco. Un sonido que tiene raíces claras y que Zavala ha sabido hacer suyo sin que sonara a pastiche. Eso es más difícil de lo que parece.

Que «Va a llover» esté construida sobre piano es un dato que no hay que pasar por alto. No porque el piano sea un instrumento raro en la música popular, sino porque en el universo de Depedro sí lo es. Cambia la base armónica, cambia el espacio donde respira la melodía, cambia el tipo de atmósfera que puede crear. El piano tiene otra forma de sostener el silencio entre notas.

Si el primer adelanto, «Los tercos» con Vivir Quintana, ya apuntaba a un disco con voluntad de abrirse a otras voces y otras sensibilidades, «Va a llover» confirma que Furia y calma no va a ser un álbum de Depedro en piloto automático. Algo está cambiando en cómo Zavala se plantea el proceso de componer y grabar.

Lo que dice sobre el disco el hecho de que sean dos colaboraciones seguidas

Dos adelantos, dos dúos. Eso no es casualidad, es una declaración de intenciones. Depedro está anunciando Furia y calma como un disco que no se cierra sobre sí mismo. Que invita a entrar a gente. Que necesita otras voces para decir lo que quiere decir.

Esto conecta con algo que está pasando en la música hecha en castellano desde hace unos años. Los proyectos que más resisten no son necesariamente los más ruidosos ni los más virales. Son los que construyen comunidad a su alrededor, los que crean vínculos reales entre artistas que se respetan mutuamente y que tienen algo concreto que aportarse. Vivir Quintana e Iván Ferreiro no son nombres elegidos al azar para sumar seguidores en Instagram. Son artistas con trayectoria, con criterio, con público propio.

La pregunta que vale la pena hacerse es si el disco entero va a funcionar bajo esa lógica de encuentros o si estos dos adelantos son la parte más colaborativa de un trabajo que luego se cierra. Con lo que hay ahora mismo, no se puede saber. Lo que sí se puede decir es que la estrategia de presentación está siendo coherente con una idea musical concreta.

Y eso, en un momento en que muchos discos se presentan con singles diseñados para el algoritmo y no para el álbum, no es un detalle menor.

Dos voces que tienen que convivir sin que una aplaste a la otra

Iván Ferreiro lleva desde los años de Los Piratas construyendo una manera de cantar que es inmediatamente reconocible. Tiene una forma de colocar la voz, de morderse las palabras, de dejar el espacio justo antes de resolver una frase melódica. Cuando Ferreiro canta, se nota que es Ferreiro.

Depedro también tiene voz propia. Zavala canta con una contención que puede resultar engañosa, porque detrás de esa aparente sencillez hay mucho control. No es un cantante que busque el efecto fácil.

Lo interesante de «Va a llover» es ver cómo conviven esas dos personalidades vocales sobre una base de piano que, por su naturaleza, deja menos sitio para esconderse que una guitarra acústica. El piano expone. No hay rasgueos que llenen el espacio, no hay textura constante que cubra los huecos. Lo que hay es lo que hay.

Con la información disponible por ahora, no se puede entrar a fondo en cómo está producida la canción ni en qué decisiones de arreglo se tomaron. Lo que se puede decir es que la combinación de esas dos voces sobre piano es, sobre el papel, una apuesta arriesgada. Y los riesgos bien ejecutados son lo más interesante que puede ofrecer un disco.

Lo que queda por saber de Furia y calma

Todavía no hay fecha de publicación confirmada para el álbum completo, al menos no en los datos disponibles. Lo que hay son dos canciones que apuntan en una dirección clara y que generan preguntas legítimas sobre el resto del disco.

¿Cuántas colaboraciones más hay? ¿El piano de «Va a llover» es un caso aislado o una señal de que el disco entero explora territorios sonoros distintos a los de trabajos anteriores? ¿Qué significa Furia y calma como título para alguien que ha construido su carrera en la contención y en la precisión?

Depedro no es un artista que publique constantemente. Eso significa que cuando aparece un disco nuevo, hay algo detrás que lo justifica. Furia y calma todavía es en gran parte una incógnita, pero las dos piezas que han llegado hasta ahora sugieren que Zavala está en un momento en que tiene cosas que decir y sabe con quién quiere decirlas. Eso, de entrada, ya es bastante.

Fuente original: Depedro e Iván Ferreiro se unen en «Va a llover».

Conoce al autor del post

Publicidad

Los comentarios están cerrados.