Tres noticias en un mismo titular y ninguna de las tres es menor. Metallica arrancó su residencia en La Esfera de Las Vegas, Jeff «Mantas» Dunn rompió su silencio sobre la muerte de Cronos, y Trouble está grabando material nuevo. Tres historias que no tienen nada que ver entre sí excepto por esto, las tres dicen algo sobre dónde está el metal ahora mismo y hacia dónde mira.

Empecemos por lo más grande en términos de escala.

La Esfera y Metallica, o cómo se ve el metal desde el espacio

La Esfera de Las Vegas no es un recinto cualquiera. Es el edificio más caro construido para espectáculos en la historia reciente, un aparato de 2,3 kilómetros de pantalla interior diseñado para hacer que cualquier cosa que pase dentro parezca un acontecimiento cósmico. U2 lo estrenaron. Dead & Company lo usaron. Y ahora Metallica.

Que Metallica hayan elegido ese espacio, o que ese espacio los haya elegido a ellos, no es un dato neutro. Es una declaración sobre qué tipo de banda son en 2025. No están en modo nostalgia discreta ni en modo gira de estadios de segunda vuelta. Están apostando por el espectáculo total, por la experiencia que compite directamente con cualquier cosa que ponga un artista pop o electrónico sobre un escenario.

¿Eso es bueno o malo? Depende de qué esperes de Metallica. Si lo que buscas es la brutalidad de los primeros discos sin mediación tecnológica, La Esfera no es tu sitio. Si lo que buscas es ver a una banda que lleva cuarenta años activa y todavía sabe llenar un espacio imposible con algo que funciona, entonces sí, esto tiene sentido.

Lo que no se puede negar es que muy pocas bandas de metal pueden plantearse siquiera esta conversación. Metallica son uno de los tres o cuatro nombres del género que operan a esa escala sin que suene a broma.

Mantas, Cronos y lo que queda cuando se va uno de los que lo inventaron

Jeff «Mantas» Dunn, guitarrista fundador de Venom, emitió un comunicado sobre la muerte de Cronos. Según la información disponible por ahora, Cronos, bajista y voz de Venom, falleció recientemente, aunque los detalles exactos de las circunstancias no están confirmados en la fuente.

Lo que sí está claro es el peso de lo que representa esa pérdida. Venom no son una banda más del catálogo del metal extremo. Son, literalmente, el punto de origen. «Welcome to Hell» en 1981 y «Black Metal» en 1982 no solo pusieron nombre a un subgénero, crearon el vocabulario estético, actitudinal y sónico que después usaron el thrash, el death y el black metal para construirse. Sin Venom, la genealogía del metal extremo tiene un agujero enorme en el centro.

Cronos era la voz y el bajo de eso. Era la cara más reconocible. Mantas y Abaddon completaban el trío, pero Cronos era quien proyectaba hacia afuera. Que Mantas haya salido a hablar públicamente dice algo sobre la magnitud del momento, no es el tipo de comunicado que se hace por protocolo.

La historia entre Mantas y Cronos no fue siempre sencilla. Hubo separaciones, versiones distintas de Venom en paralelo, tensiones sobre el nombre y el legado. Que a pesar de todo eso Mantas haya sentido la necesidad de decir algo en público habla de lo que significa perder a alguien con quien compartiste el momento en que todo empezó.

Trouble grabando, y por qué eso importa más de lo que parece

Trouble grabando material nuevo es la noticia más pequeña de las tres en términos de ruido mediático. Y probablemente la más interesante para quien sabe lo que representa esta banda.

Trouble son uno de los nombres fundamentales del doom metal norteamericano. «Psalm 9» en 1984, «The Skull» en 1985, «Run to the Light» en 1987. Discos que combinaron el peso del Black Sabbath más oscuro con letras de orientación cristiana, algo que en el contexto del metal de los ochenta resultaba tan extraño como magnético. No encajaban del todo con el thrash que dominaba la escena ni con el glam que llenaba las radios. Vivían en un espacio propio.

Con la información disponible por ahora, no se sabe qué formación exacta está grabando, qué dirección musical toma el material ni cuándo podría estar listo. Lo que se puede decir es que cualquier movimiento de Trouble en el estudio merece atención, porque esta banda ha demostrado en el pasado que cuando trabajan con tiempo y sin presión comercial, el resultado tiene densidad real.

La pregunta interesante no es solo cómo suena lo que están grabando, sino dónde coloca esto a Trouble en un momento en que el doom y sus variantes viven un interés renovado entre audiencias que no existían cuando salieron sus primeros discos.

Lo que hay que seguir de cerca a partir de aquí

Con Metallica en La Esfera, lo que viene es sencillo, ver si la residencia genera el tipo de cobertura que trasciende el círculo habitual del metal o si se queda dentro de los mismos medios de siempre. La Esfera tiene esa capacidad de cruzar hacia audiencias que no siguen el género, y eso puede abrir conversaciones interesantes o simplemente producir mucho contenido de redes y poco más.

Con Mantas y la muerte de Cronos, lo que queda es esperar a que haya más información confirmada sobre las circunstancias y ver cómo responde la comunidad del metal extremo a la pérdida de uno de sus fundadores. Venom no tienen el perfil de Sabbath ni de Maiden en términos de audiencia masiva, pero dentro del metal extremo su lugar es irremplazable.

Y con Trouble, la pregunta es cuándo y en qué formato aparece ese material. Un disco nuevo de esta banda en 2025 no va a dominar ninguna lista, pero sí puede ser uno de esos registros que dentro de diez años alguien señale como referencia. Eso, si el material está a la altura. Que todavía no lo sabemos.

Fuente original: METALLICA- Jeff «Mantas» Dunn – TROUBLE.

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