El 6 de noviembre llega un disco nuevo de Kiko Veneno. Eso ya es noticia suficiente. Pero el sevillano ha decidido anunciarlo con un single que no viene solo, viene con los hermanos Muñoz, David y José Manuel, los dos Estopa. La canción se llama ‘Yo y mi mánager’ y la han escrito los tres juntos. La ha producido Bronquio. Y según cuenta el propio Kiko Veneno, surgió de forma espontánea, como reacción guasona a algo que les reprendieron. Ese origen lo dice todo sobre el tono que tiene la canción.

No es una colaboración de catálogo, de las que se hacen para sumar oyentes de un lado al otro. Esto tiene pinta de haber pasado en una tarde, entre gente que se conoce y que comparte forma de ver el mundo. Y eso, en el panorama actual, donde la colaboración suele ser más estrategia que afinidad, es algo que vale la pena señalar.

Kiko Veneno a los 74 años, todavía escribiendo canciones que no le piden permiso a nadie

Kiko Veneno lleva más de cuatro décadas haciendo lo que le da la gana. Eso no es un elogio vacío, es literalmente su historial. Desde Échate un cantecito en 1992, que lo puso en el mapa popular sin que él tuviera que ceder un milímetro de rareza, hasta discos más recientes donde mezcla flamenco, rock, funk y cualquier cosa que le apetezca sin pedir explicaciones a nadie. Su carrera es un argumento vivo contra la idea de que hay que elegir entre ser raro y ser popular.

Estopa, por su parte, llevan desde 1999 construyendo algo que la industria no sabe muy bien cómo clasificar. Rumba, pop, rock urbano, lo que sea. Lo que sí está claro es que los hermanos Muñoz han conseguido algo difícil, mantenerse relevantes sin cambiar de piel cada dos años para encajar en lo que toca. Su base de fans es leal de una forma que no se compra con playlist placements.

Que estos tres se sienten a escribir una canción juntos no es un cruce de caminos forzado. Hay una lógica ahí. Los tres vienen de una tradición musical con raíces en lo popular español, los tres tienen sentido del humor en las letras, y los tres han sobrevivido décadas en un negocio que devora a quien no tiene criterio propio.

Lo que dice una canción escrita ‘de manera espontánea’ sobre cómo funciona esto

El detalle de que ‘Yo y mi mánager’ surgió de forma espontánea e instantánea importa más de lo que parece. La industria musical lleva años vendiendo la colaboración como producto, dos artistas que se juntan porque sus datos demográficos se solapan en un 40%, porque el algoritmo sugiere que comparten oyentes, porque alguien en una reunión de marketing vio la oportunidad. El resultado suele sonar exactamente a eso, a reunión de marketing.

Aquí parece que pasó lo contrario. Tres personas en una habitación, algo que les hizo gracia, una canción. Bronquio al frente de la producción, que es garantía de que el resultado no va a sonar a producto de conveniencia. El productor valenciano tiene un oído muy particular para encontrar el punto donde lo moderno y lo clásico se tocan sin que ninguno de los dos salga perdiendo.

El título también dice algo. ‘Yo y mi mánager’ suena a canción con letra con dientes, a algo que se ríe de algo concreto. Y en un momento donde la relación entre artistas y la maquinaria que los rodea es cada vez más tensa, más visible y más discutida públicamente, una canción que se mete con esa dinámica desde el humor tiene más recorrido del que parece. No hace falta que sea un manifiesto para que toque un nervio.

Bronquio en la producción y lo que eso anticipa del sonido

Con la información disponible por ahora, no se puede saber exactamente cómo suena el disco completo de Kiko Veneno que llega en noviembre. Pero la elección de Bronquio como productor de este single da pistas. Bronquio ha trabajado en territorios donde conviven lo orgánico y lo electrónico sin que ninguno aplaste al otro. Tiene sensibilidad para los matices de voz, para no sobreproducir, para dejar que la canción respire.

Con Kiko Veneno eso es fundamental. Su voz y su forma de frasear necesitan espacio. Si Bronquio ha entendido eso, y todo indica que sí, ‘Yo y mi mánager’ puede ser de esas canciones que suenan sencillas y tienen mucho trabajo invisible detrás. La guitarra, el ritmo, la forma en que los tres se reparten la canción vocalmente, todo eso está por escuchar. Pero el punto de partida, tres compositores con criterio y un productor que sabe lo que hace, es sólido.

Lo que sí se puede decir es que Estopa en este contexto no va a sonar como Estopa en solitario. Cuando los hermanos Muñoz entran en el terreno de otro artista, suelen adaptarse sin perder su sello. Eso ya lo demostraron en colaboraciones anteriores. La pregunta interesante no es solo cómo suena, sino dónde coloca esto al artista de cara al disco completo.

Noviembre como fecha y lo que queda por saber del álbum

El 6 de noviembre está marcado en el calendario. Eso es lo que hay confirmado. Un disco nuevo de Kiko Veneno con Bronquio en la producción, y al menos un single con Estopa que ya está fuera. Lo que no se sabe todavía es cuántos temas tiene el álbum, si hay más colaboraciones, si habrá gira asociada o si este disco llega como llegan muchos de los suyos, sin demasiado aparato alrededor, a su ritmo.

Kiko Veneno no es de los que inundan el ciclo de prensa con contenido semana tras semana antes de un lanzamiento. Eso puede jugar en su contra en términos de algoritmo y puede jugar a su favor en términos de expectativa real. Cuando alguien que publica poco anuncia algo, la gente que le sigue de verdad presta atención.

Lo que toca ahora es escuchar ‘Yo y mi mánager’ con calma y ver si el tono guasón que describe su origen se sostiene en la canción o si es solo una anécdota de presentación. Si lo que viene en noviembre tiene esa misma energía, espontánea, con humor, sin calcular demasiado, puede ser uno de los discos más interesantes del final de año en la música española. Eso todavía está por ver. Pero el arranque no podía ser más honesto.

Fuente original: Kiko Veneno y Estopa se unen en «Yo y mi mánager».

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