Primal Scream ha anunciado The Bunker Trilogy, una colección publicada por Sony en 2026 que recupera tres álbumes concretos de su catálogo, Vanishing Point, XTRMNTR y Evil Heat. El primero ya está disponible. XTRMNTR llega el 4 de septiembre. Evil Heat cierra la trilogía el 30 de octubre. Cada entrega incluye nuevas mezclas, material inédito y caras B. No es un boxset de nostalgia envuelto en papel de regalo. Es una decisión editorial muy concreta sobre qué parte de su discografía merece ser revisitada.
La elección de estos tres discos no es casual. Son los álbumes con los que Primal Scream decidieron romper con lo que se esperaba de ellos después de Screamadelica. Son los más incómodos, los más políticos, los más ruidosos. Bobby Gillespie y los suyos podían haber ido a lo seguro y relanzado su disco más famoso con un documental y un vinilo de color. No lo hicieron. Eso ya dice algo.
Del acid house al ruido industrial, el tramo de carrera que nadie sabía cómo clasificar
Vanishing Point salió en 1997 y fue el primer aviso serio de que Primal Scream no iban a quedarse quietos en el territorio que Screamadelica había convertido en suyo. Dub, krautrock, psicodelia oscura. Nada de pistas de baile. Tres años después llegó XTRMNTR, que es probablemente el disco más furioso que publicaron jamás. Electrónica industrial, guitarras que no suenan a guitarra, letras que apuntaban directamente al capitalismo de vigilancia antes de que esa expresión existiera en el vocabulario cotidiano. En 2002 cerraron ese ciclo con Evil Heat, más contenido en la forma pero igual de denso en el fondo.
Esos tres discos formaron un arco que la crítica tardó en entender y que el público general nunca terminó de abrazar del todo. No eran fáciles. No estaban diseñados para serlo. Y ahora, con la distancia suficiente, resulta bastante evidente que eran los más honestos que hicieron en esa época.
Lo que dice relanzar precisamente estos tres discos en 2025
Hay una diferencia enorme entre un relanzamiento que existe para recaudar y uno que existe para argumentar. The Bunker Trilogy parece lo segundo, aunque conviene no perder de vista que Sony está detrás y que las motivaciones comerciales nunca desaparecen del todo.
Pero la selección importa. Primal Scream no están vendiendo Screamadelica otra vez. Están diciendo que el tramo de su carrera que más incomodó a la gente es el que merece ser escuchado de nuevo, con nuevas mezclas encima y material que no había salido antes. Eso es una postura. En un momento en que la industria vive de catálogos relanzados con el mínimo esfuerzo posible, apostar por los discos más difíciles de tu carrera tiene algo de gesto deliberado.
También encaja con algo que pasa en la música ahora mismo. Hay un interés creciente en el período post-rave de finales de los noventa y principios de los dos mil, ese momento en que bandas como Primal Scream, Mogwai o Spiritualized empujaron hacia territorios que el mainstream ignoró casi por completo. Ese interés no viene de la nostalgia blanda. Viene de gente que escucha esos discos por primera vez y encuentra ahí algo que la música de consumo actual no le da.
Tres discos que suenan mejor cuando el mundo va mal
XTRMNTR es el disco que más interesa de la trilogía, y no solo por ser el más extremo. Es el que mejor ha envejecido como documento político. Cuando salió en 2000, su rabia contra el sistema financiero y el estado de vigilancia sonaba un poco apocalíptica. Escucharlo ahora tiene otro peso. Las nuevas mezclas que se anuncian son la pregunta más interesante de todo este proyecto, porque XTRMNTR era ya un disco construido desde la distorsión y el caos controlado, y tocar ese equilibrio sin romperlo requiere criterio real.
Con la información disponible por ahora, no se puede saber quién ha hecho esas mezclas ni qué criterio han seguido. Eso es lo que hay que vigilar. Una remezcla puede aclarar un disco o puede limar exactamente lo que lo hacía interesante. En el caso de XTRMNTR, el riesgo es real.
Vanishing Point, al ser el primero en publicarse, es la prueba de fuego. Si las nuevas mezclas respetan la textura dub y el espacio entre los instrumentos que hacía que ese disco respirara de una forma particular, el resto de la trilogía tiene buena pinta. Si lo han limpiado demasiado, el problema se va a repetir en septiembre y en octubre.
Lo que queda por confirmar antes de octubre
La trilogía tiene un calendario claro. Vanishing Point ya está ahí. XTRMNTR llega en septiembre. Evil Heat en octubre. Lo que no está claro todavía es qué hay exactamente en el material inédito de cada entrega, cuánto pesan las caras B dentro de cada edición y si hay algún movimiento en directo asociado a todo esto.
Primal Scream en directo tocando el repertorio de XTRMNTR sería otra cosa. Ese disco en un escenario, con el volumen que merece, es una experiencia que muy poca gente ha tenido. Si The Bunker Trilogy termina siendo solo un relanzamiento de catálogo sin presencia en vivo, habrá cumplido a medias. Si hay gira, o aunque sea alguna fecha, la conversación cambia completamente.
Por ahora, lo que hay es suficiente para prestar atención. Tres discos que merecían más de lo que recibieron en su momento, una selección que dice algo sobre dónde está parada la banda ahora mismo, y la duda razonable sobre si las nuevas mezclas van a sumar o a restar. Eso es lo que hay que escuchar cuando llegue septiembre.
Fuente original: Primal Scream comienzan a publicar una trilogía.
