Hay discos que no encajan bien en ninguna categoría y que, precisamente por eso, acaban siendo los más honestos. I’ve Always Wanted to Do This, publicado en 1980 bajo el nombre de Jack Bruce & Friends, fue uno de esos registros que el mercado no supo muy bien dónde colocar pero que el tiempo ha tratado con más generosidad. Ahora, el sello Cherry Red anuncia una edición ampliada de cinco cedés que saldrá a la venta el 25 de septiembre, y la noticia merece más atención de la que habitualmente reciben estas reediciones de catálogo.

El disco original contó con la participación de Clem Clempson en guitarra, músico conocido por su paso por Humble Pie, junto a otros colaboradores que rodearon a Bruce en lo que fue, en muchos sentidos, una declaración de intenciones. El título del álbum no era una frase vacía: Bruce llevaba años queriendo hacer exactamente este tipo de música, sin las ataduras comerciales que habían marcado algunas de sus etapas anteriores.

Que una colección de cinco discos se dedique a recuperar ese momento específico de su carrera dice mucho sobre la profundidad del material disponible y sobre el interés que sigue generando la figura de Bruce entre los aficionados al rock de raíz, al jazz-rock y a todo lo que ocurrió en ese espacio liminal entre los setenta y los ochenta.

Contexto de la noticia

Jack Bruce es, para cualquier persona que haya seguido la historia del rock con cierta atención, mucho más que el bajista de Cream. Fue uno de los músicos más completos de su generación: compositor, cantante, instrumentista con formación clásica y una capacidad para moverse entre géneros que pocos de sus contemporáneos igualaron. Después de la disolución de Cream en 1968, su carrera en solitario trazó un recorrido irregular pero constantemente interesante, lleno de colaboraciones inesperadas y de discos que desafiaban las expectativas del público.

I’ve Always Wanted to Do This llegó en 1980, un año complicado para cualquier músico formado en la década anterior. El punk había reconfigurado el paisaje sonoro, la new wave estaba redefiniendo qué significaba ser moderno, y los artistas asociados al rock progresivo o al blues-rock enfrentaban una presión cultural considerable. En ese contexto, Bruce eligió rodearse de músicos que compartían su gusto por la improvisación y la libertad estructural, y el resultado fue un álbum que no intentó competir con las tendencias del momento.

Clem Clempson, que había trabajado con Cozy Powell y con Peter Frampton además de su etapa en Humble Pie, aportó una guitarra con peso y criterio. La combinación con Bruce generó una dinámica que los aficionados al rock instrumental y al jazz-rock encontraron estimulante, aunque el disco nunca alcanzó una distribución o una promoción que estuviera a la altura de su contenido.

Cherry Red, sello especializado precisamente en recuperar este tipo de material con criterio y sin prisa, es la casa adecuada para una operación como esta. Su catálogo de reediciones ha demostrado en los últimos años que existe un mercado real para el formato físico expandido cuando el trabajo de archivo se hace bien.

Por qué importa

La pregunta que rodea a cualquier reedición ampliada es siempre la misma: ¿para quién se hace esto? La respuesta fácil sería decir que para los coleccionistas, para los fans de siempre, para quienes ya tienen el disco original y quieren más. Pero hay algo más relevante en juego cuando se trata de un músico como Jack Bruce.

En la era del streaming, los catálogos de artistas de su generación están técnicamente disponibles para cualquier persona con conexión a internet. Sin embargo, la disponibilidad no equivale a visibilidad. Un álbum de 1980 puede existir en Spotify y al mismo tiempo ser completamente invisible para cualquier oyente que no lo esté buscando activamente. Las plataformas no tienen ningún incentivo especial para colocar ese tipo de material en posiciones de descubrimiento.

Una reedición física en formato expandido hace algo diferente: genera cobertura editorial, activa comunidades de aficionados, aparece en publicaciones especializadas y crea un momento de atención concentrada que el streaming por sí solo no puede fabricar. En ese sentido, Cherry Red no está simplemente reempaquetando un disco antiguo. Está creando una oportunidad para que una nueva generación de oyentes se encuentre con un trabajo que de otro modo permanecería enterrado bajo capas de algoritmo.

También importa el formato. Cinco cedés implican una cantidad considerable de material inédito o poco conocido: tomas alternativas, grabaciones en directo, material de estudio descartado. Ese tipo de contenido tiene un valor documental real para entender cómo funcionaba Bruce como músico en ese período concreto de su vida.

El ángulo musical

Lo que puede decirse con seguridad sobre I’ve Always Wanted to Do This es que representa a un Jack Bruce liberado de las expectativas que cargaba como ex miembro de Cream. No estaba intentando hacer el sucesor de Disraeli Gears. No estaba tratando de volver al blues de raíz ni de modernizarse artificialmente para encajar en 1980.

La presencia de Clempson en guitarra sugiere un sonido con músculo pero también con matiz. Clempson nunca fue un guitarrista de efectos llamativos; su estilo se apoya en el fraseo, en la dinámica y en una comprensión del blues que no necesita subrayarse constantemente. Con Bruce al bajo y a la voz, la combinación debía producir algo con más espacio del que Cream permitía, más respiración entre las notas.

Lo interesante de este tipo de proyectos colaborativos, cuando el artista principal tiene la solidez técnica y compositiva de Bruce, es que el resultado suele revelar facetas que los discos más producidos o más controlados no permiten ver. Friends en el título no es un recurso de marketing: implica una forma de trabajar, una actitud hacia la grabación que prioriza la interacción sobre la perfección.

Basándose en lo que se conoce del período y del estilo de los músicos implicados, es razonable esperar que la edición ampliada incluya material que muestre ese proceso creativo con mayor claridad que el álbum original. Las tomas alternativas y las grabaciones de ensayo, cuando existen, suelen ser donde se encuentra la música más viva.

Qué puede pasar ahora

Con la fecha del 25 de septiembre marcada en el calendario, lo que queda por ver es cómo Cherry Red presenta el contenido adicional de los cinco cedés. La calidad de las notas de libreto, la selección del material inédito y el trabajo de remasterización serán los factores que determinen si esta edición se convierte en una referencia o simplemente en otro volumen más en una estantería.

También será interesante observar la recepción crítica en publicaciones especializadas en rock clásico y en jazz-rock. Bruce falleció en 2014, y cada reedición de su catálogo es también una oportunidad para revaluar su lugar en la historia de la música popular británica, una historia en la que su nombre aparece con frecuencia asociado a Cream pero raramente con la profundidad que merece su obra en solitario.

La pregunta que deja abierta esta noticia no es si los fans de siempre comprarán la caja. Probablemente lo harán. La pregunta más interesante es si alguien que nunca ha escuchado I’ve Always Wanted to Do This llegará a él a través de esta edición y descubrirá que Jack Bruce tenía mucho más que decir de lo que el relato habitual sobre Cream permite imaginar.

Fuente original: Se reedita ampliado el disco de Jack Bruce & Friends.

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