Santiago Auserón vuelve a los escenarios con un proyecto que no encaja fácilmente en ninguna categoría cómoda. El Nerantzi Tour 2026 es una gira de diez fechas programadas entre el 23 de octubre y el 8 de noviembre, concebida para presentar en directo el álbum Nerantzi, un trabajo en el que Auserón adapta al castellano canciones pertenecientes al legado musical griego. Le acompañarán en escena el buzuquista Vaggelis Tzeretas y un cantante cuyo nombre completo no ha sido confirmado en los datos disponibles hasta ahora.
La noticia llega desde Efe Eme y sitúa a uno de los músicos más singulares de la escena española en un territorio que pocos artistas de su generación se atreven a explorar: la traducción cultural de músicas mediterráneas con raíces profundas, llevadas a una lengua distinta sin perder su sentido original.
Para entender por qué este anuncio merece atención más allá del calendario de conciertos, conviene detenerse en lo que Auserón lleva décadas haciendo y en lo que este álbum representa dentro de esa trayectoria.
Contexto de la noticia
Santiago Auserón es una figura difícil de resumir. Fundador de Radio Futura, una de las bandas que definieron el pop y el rock en español durante los años ochenta, lleva décadas trabajando en paralelo bajo el nombre artístico de Juan Perro, un proyecto donde ha explorado el son cubano, el blues, la rumba y otras músicas de raíz atlántica y mediterránea. También es filósofo de formación, y esa dimensión intelectual impregna su forma de entender la música: no como entretenimiento pasajero, sino como sistema de conocimiento.
El álbum Nerantzi —cuyo título hace referencia al naranjo amargo, árbol de fuerte presencia simbólica en la cultura mediterránea— representa una de sus apuestas más arriesgadas. Adaptar canciones del repertorio musical griego al castellano no es un ejercicio de nostalgia ni de exotismo decorativo. Es un trabajo de traducción cultural que exige rigor lingüístico, sensibilidad musical y una comprensión genuina de lo que esas canciones significan en su contexto original.
La música popular griega tiene capas. Desde el rebetiko, surgido en los márgenes urbanos de principios del siglo XX con influencias turcas y armenias, hasta la canción de autor de compositores como Mikis Theodorakis o Manos Hadjidakis, el repertorio griego contiene una densidad emocional y política que no se traslada fácilmente a otra lengua. Que Auserón haya elegido ese material dice mucho sobre su ambición artística en este momento de su carrera.
Por qué importa
En un contexto musical donde la velocidad de publicación se ha convertido casi en una obligación, donde los artistas lanzan singles cada pocas semanas para mantenerse visibles en los algoritmos de las plataformas, un proyecto como el Nerantzi Tour funciona como una declaración de intenciones diferente.
Auserón no está compitiendo en ese terreno. Su trabajo con el álbum Nerantzi pertenece a una tradición más lenta, más artesanal: la de los músicos que investigan antes de grabar, que traducen antes de cantar, que construyen un contexto antes de ofrecer un resultado. Eso no lo convierte automáticamente en un producto mejor, pero sí en uno que responde a una lógica distinta a la del consumo inmediato.
El estado actual de la música en directo también es relevante aquí. Las giras de artistas de su generación suelen enfrentarse a un dilema: tocar los éxitos del pasado para llenar salas o arriesgarse con material nuevo que el público todavía no conoce. Auserón parece haber optado por la segunda vía, y eso tiene consecuencias tanto artísticas como comerciales. Una gira de diez fechas centrada en un álbum de canciones griegas adaptadas no es una apuesta masiva. Es una propuesta dirigida a un público específico, curioso y dispuesto a escuchar.
Esa decisión también conecta con una conversación más amplia sobre el papel de los músicos como mediadores culturales. En un momento en que las fronteras entre músicas del mundo se difuminan a través del streaming pero raramente se profundiza en ellas, hay algo valioso en un artista que decide aprender, traducir y compartir un repertorio ajeno con el rigor que merece.
El ángulo musical
La presencia de Vaggelis Tzeretas al buzuki es uno de los datos más significativos del anuncio. El buzuki —instrumento de cuerda pulsada de origen griego, con antecedentes en el bouzouki turco— es el eje sonoro del rebetiko y de gran parte de la música popular griega del siglo XX. No es un instrumento que se pueda incorporar como decorado: su afinación, su técnica y su fraseo tienen una personalidad muy marcada que condiciona el sonido de cualquier conjunto en el que aparece.
Que Auserón haya elegido trabajar con un músico griego en lugar de adaptar el repertorio a instrumentos más familiares para el público español sugiere que la fidelidad al material original es una prioridad en este proyecto. Lo interesante no es solo qué canciones ha elegido, sino cómo ha resuelto la tensión entre respetar el origen y hacer que funcionen en castellano, una lengua con una prosodia y una musicalidad propias que no siempre encajan con naturalidad en melodías pensadas para el griego.
Auserón lleva décadas trabajando con músicas de raíz —el son cubano, el bolero, el blues— y esa experiencia en la traducción cultural probablemente le ha dado herramientas para abordar este material con criterio. Lo que puede decirse, con la información disponible, es que el formato de la gira —reducido, con pocos músicos en escena— apunta a una presentación íntima, donde el peso recae en las voces y en la textura del buzuki más que en arreglos elaborados.
La pregunta que queda abierta, y que solo los conciertos podrán responder, es cómo reacciona el repertorio griego cuando se canta en castellano ante un público que probablemente no conoce los originales. Si esa distancia se convierte en un obstáculo o en una puerta de entrada dependerá en buena medida de cómo Auserón construya el relato en escena.
Qué puede pasar ahora
Con las fechas del Nerantzi Tour 2026 fijadas entre el 23 de octubre y el 8 de noviembre, los próximos meses deberían traer la confirmación de las ciudades y los recintos concretos donde Auserón y su grupo actuarán. Es probable que la gira se concentre en salas de tamaño medio, coherentes con el carácter del proyecto.
También será relevante seguir si el álbum Nerantzi recibe nueva atención crítica a raíz del anuncio de la gira, o si aparecen colaboraciones o actuaciones adicionales en festivales de música del mundo o de raíz mediterránea, un circuito donde este trabajo encajaría con naturalidad.
La recepción del público será otro termómetro importante. Auserón tiene una base de seguidores fiel y culturalmente activa, pero un proyecto de estas características también puede atraer a oyentes nuevos que lleguen desde el interés por la música griega o por las músicas mediterráneas en general. Cómo se comunica ese puente en los próximos meses, y si el proyecto encuentra eco más allá del circuito habitual, es quizás la pregunta más interesante que deja este anuncio sobre la mesa.
Fuente original: Santiago Auserón anuncia el Nerantzi Tour 2026.
